ARAPIS, GENIOS y JOROBADOS De: Sol Tarrés <starres@iies.es>
Asunto: [memoria] RE: [memoria] Días, jorobados, genios, rimas y otras magias
Fecha: Lunes, 24 de Agosto de 1998 11:43 a.m.No conocía este libro, es estupendo el cuento del jorobado pero quizá no
deba sorprendernos tanto la asociación, Sperber en su libro "El simbolismo
en general" sugiere que en los contactos culturales(y este es el caso
teniendo en cuenta que las relaciones entre España y el norte de Marruecos,
en concreto Yebala, son milenarias) los simbolos se suman, es decir,
aprendes un nuevo simbolismo que no sustituye al anterior sino que se suma
a los que uno ya ha interiorizado. Simplifico mucho la idea pero creo que
es sugerente y en cierta forma explica por qué es siempre enriquecedor el
contacto cultural. Habitualmente se habla de sincretismo en estos casos,
pero no creo que sea ese el término adecuado.
Saludos,
Sol----------
> De: Alejandro González <agonza59@encina.pntic.mec.es>
> A: memoria@makelist.com
> Asunto: [memoria] Días, jorobados, genios, rimas y otras magias
> Fecha: lunes 24 de agosto de 1998 16:06
>
> Es fascinante cómo se enredan los hilos de la memoria. Hace unos días,
> la discusión sobre los martes y viernes 13 nos llevaba, vía domingo
> siete, a los cuentos sobre jorobados que tienen encuentros con las
> brujas, hadas o similares. Poco después, salía el tema de los genios
> musulmanes, y el de la rima como condición para la efectividad de los
> conjuros. Y en nada estábamos con las canciones infantiles, llenas de
> rimas sorprendentes mágicas. Y bien...
>
> Hoy he encontrado un libro bien interesante que se llama _Que por la
> rosa roja corrió mi sangre. Estudio y antología de la literatura oral en
> Marruecos_, de Rodolfo Gil Grimau y Mohammed Ibn Azzuz, Madrid:
> Ediciones de la Torre, 1988. Y en sus páginas 125-6 se lee lo siguiente:
>
> « EL JOROBADO Y LOS GENIOS
>
> Un jorobado fue una vez al baño público a una hora en que no había
> nadie en sus cámaras interiores. Allí se le aparecieron los genios con
> figura de macho cabrío, que empezaron a cantar:
>
> El jueves, el viernes y el sábado [jemís, yuma-a u el-sebt].
>
> Y el contestó diciéndoles:
>
> Alcuzcuz con manteca y nabos [kuskùs bi-l-semina u el-left]
>
> Les agradó a los genios la frase y en recompensa le quitaron la joroba,
> dejándole hecho un hombre normal.
>
> Al salir le preguntó otro jorobado por la causa de haberse operado en
> él tan extraña metamorfosis. Y le explicó lo que había pasado.
>
> Como aquel hombre era muy ambicioso, quiso probar suerte y fue también
> al baño a la misma hora en que había ido el otro, apareciéndosele como a
> éste los genios, pero cantando ya la frase completa:
>
> Jueves, viernes y sábado; alcuzcuz con manteca y nabos [jemís, yuma-a
> u el sebt/ kuskùs bi-l-semina u el-left].
>
> Y él les dijo:
>
> Añadid un poco de col [zidúha krumb].
>
> Pero a los genios les pareció poco armoniosa la frase, y dijéronse unos
> a otros: «Añadamos a este jorobado la joroba que no teníamos dónde
> poner».
>
> Y le colocaron una joroba sobre la que tenía.
>
> TETUÁN (Yebála)».
>
> Moraleja: «Que los versos que no riman/ ni se quedan ni se van./ Que
> los besos que no damos/ ni son versos ni son ná».
>
> Un saludo,
>
> Alejandro
>
> --
> «Reza, alma triste, en sus devotas huellas,
> los ecos de los muertos son sagrados;
> como dicen que alumbran las estrellas,
> alumbran los amores apagados»
> (_Rosa de Zoroastro_, Valle Inclán).
Además de aclarar estupendamente la referencia a Sifnos (toda vez que
uno se decide a sacar a pasear en público su propia ignorancia, hay que
ver lo mucho y bueno que se aprende), previene Bibiana:> En cuanto al árabe... Alejandro: no tengo las Tradiciones, sólo las
> Dimótika. ¿El texto original pone "árabas" o "arapás"? Porque no es lo
> mismo... el arapás es un negro (etíope por lo general) y en general -en los
> cuentos- es un demonio.En realidad, ni árabas ni arapás: arápis. Estuve muy tentado de traducir
arapis por "moro", con lo que probablemente hubiera acertado mucho más
(entre otras cosas, además de ser los moros guardianes habituales de
tesoros del folklore hispánico, 'maurus'/mávros significa 'negro'), pero
decidí hacer caso a Lawson, que traduce arapis por "Arab", así tal cual.Para enmendar mis pecados, traduzco los párrafos que el propio Lawson
dedica a los Arápides:«Con mucha más frecuencia, los genios del agua, y sobre todo los de los
pozos, aparecen en forma de Árabes (Arápides), y a veces es posible
verlos fumando sus largas pipas en las profundidades. Tienen el poder de
transformarse y adoptar cualquier forma que deseen. A veces toman forma
de dragón y aterrorizan toda una comarca; otras adoptan la guisa de una
muchacha adorable que llora junto a un pozo, y que, con el cuento de
haber perdido en él un anillo, induce a los hombres galantes e
imprudentes a descender a su propia muerte; pues, una vez que el Árabe
los ha atrapado en su pozo, se alimenta de ellos o se los fuma en su
pipa.«Cómo los árabes han venido a ocupar un lugar entre los genios de la
Grecia moderna es cuestión que admite dos explicaciones. Tal vez,
durante la dominación turca de Grecia, los esclavos árabes que se
encontraban en toda casa opulenta adquirieron entre la población
cristiana fama de poseer poderes mágicos, y de magos fueron elevados (lo
mismo que lo fueron a menudo las striges en la Grecia medieval y
moderna) al estatus de demonios. O bien son otro ejemplo de cómo las
víctimas se convierten en genios.«Por varias razones, yo me inclino por la última explicación. En primer
lugar, a éstos Árabes se les asocia sobre todo con los pozos, y para
cavar un pozo, no menos que para levantar un edificio o abrir una
cantera, se requería naturalmente una víctima. En segundo lugar, una
víctima animal es preferentemente de color negro u oscuro, y, siguiendo
el mismo razonamiento, entre las víctimas humanas un árabe (o cualquier
otro hombre de tez oscura, pues la palabra Árabe se usa popularmente con
este sentido genérico) resultaría preferible a un hombre blanco. En
tercer lugar, hay noticias de que en Zacinthos, hace tan sólo una
generación, aún había un sentimiento popular fuerte a favor de
sacrificar un mahometano o un judío cuando se fundaba un puente o algún
otro edificio importante; y hay una leyenda sobre un hombre negro que
habría sido emparedado realmente en el puente de un acueducto cerca de
Lebadea, en Beocia. Por último, escuché de labios de un pastor de Quíos
una historia referente a una casa encantada de dicha isla en la que se
aparecían unos seres a los que él llamaba indiferentemente Árabes o
Vrykólakes.«Él mismo había enloquecido durante ocho meses por la conmoción que le
provocó verlos, y cuatro de sus amigos que habían visitado la casa para
descubrir la causa de su desastre habían sufrido males semejantes. Los
demonios fueron finalmente aplacados por un viejo que hizo pasar un
rebaño de cabras a través de la casa.«Ahora bien, los vrykólakes (...) son personas que resucitan tras su
muerte y salen de su tumba; y entre los predispuestos a tal reaparición
se cuentan los hombres que han sufrido una muerte violenta. La
identificación, por tanto, de Árabes y vrykólakes en esta historia
sugiere que un árabe sacrificado como víctima en la fundación de algún
edificio podría convertirse en el genio del lugar en este caso, no su
benéfico guardián, sino, debido a su muerte violenta, un monstruo
malévolo y dañoso.«Teniendo en cuenta esta evidencia, me inclino a creer que los Árabes
que forman ahora una clase de genios fueron originariamente las víctimas
humanas predilectas en la excavación de un pozo una obra de ingeniería,
debe recordarse, de importancia capital en un país tan seco como Grecia
y que, una vez estos genios se asociaron al agua, la imaginación popular
pronto los colocó en ríos y manantiales naturales en no menor medida que
a los pozos». (Lawson, p. 276-7).--
«Y digo que lo que digo/ no sólo lo digo yo;/ que si solo lo dijera/ no
tuviera algún valor» (Benito Adarmes Ore, guitarrero y cuentacuentos
colombiano)
La verdad que a Laeson no lo leí y no me imagino de dónde saca lo de los
árabes. ARAPIS es decididamente NEGRO, negro africano. Me tomé un
par de días para preguntar a los "informantes nativos".
Lo de moro es elegante... pero todos sabemos que un moro no es un
negro. Oscuro sí pero no negro y se correría el riesgo de asociarlo a los
sarracenos.
Yo me ocupo de echar las explicaciones por tierra. Ahora a ti para ver
cómo lo resuelves! ;-)
Bibiana
extirpadora de idolatrías (no, no! era una broma!)
Lic.Bibiana Marta Tonnelier Moldes <BR>
Bibiana Tonnelier escribió:> ARAPIS es decididamente NEGRO, negro africano. Me tomé un
> par de días para preguntar a los "informantes nativos".No va a querer uno saber más que los propios nativos, obviamente. Si los
guardianes de tesoros negros son, negros quedan, por más que la relación
etimológica de la palabra arápis con 'arab' esté clara. Para Fitrakis,
autor del diccionario de griego moderno que consulto, arápis puede
significar en sentido estricto "egipcio, árabe", pero la acepción más
común es "que pertenece a la raza negra, etiópica".En todo caso, digo yo que está bien que la confusión nos haya llevado a
darle vueltas al asunto. Aunque sigamos sin pista cierta del tesoro...Saludos, Alejandro