El ARCO IRIS

jueves, 16 de septiembre de 1999 18:49

Hola a todos... No andaba leyendo todos los mensajes, así que no se si se habrá hecho ya la asociacion de la "Serpiente" con el Arco Iris. Para los wichís es "lawó" una serpiente.
En la creencia de los guaraníes (los chiriguanos tienen un mito bastante interesante al respecto) el arco iris, es un hombre que luego se transforma en una serpiente y que raptó a una mujer a la que luego dejó embarazada. Por eso las abuelas al atardecer, siempre previenen a las jóvenes que tengan cuidado con el "arco iris"-
Tiene que ver con la asociación con lo fálico, con lo sexual, como lo señaló en su resumen Alejandro.

Juarez Marta <marta-juarez@salta-server.com.ar>
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20/11

Un mensaje ya antiguo, pero que puede volver a sonar de nuevo, sobre el
arcoíris, San Martín, etc.:

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Ella surge cuando el sol (o a veces la luna) reflejan su luz en las
gotas de lluvia. Pero está también por dentro de los ojos, escondida con
su mismo nombre iris; y en algunas canicas que, de pequeños, nos
guardaban algo parecido al alma. Y se la puede ver, también, en los
charcos, cuando la gasolina o el aceite se derraman en las ciudades, y
hacen caleidoscopios de colores hermosísimos. (Sí, era ella también. La
chica de los ojos caleidoscópicos. Alguien la sabía cuando dijo:

«Imagínate en un barco en el río
con árboles de mandarina
y cielos de mermelada.
Alguien te llama. Respondes, todo siempre muy lento
una chica con ojos de caleidoscopio.
Flores de celofán, verdes y amarillas,
se amontonan sobre tu cabeza.
Buscas a la chica con el sol en sus ojos
pero se ha marchado.
Lucy en el cielo con diamantes.

Síguela hacia abajo, hasta un puente, cerca del
manantial,
donde la gente come pasteles de malvavisco
mientras se mece en caballos de juguete.
Todos te sonríen mientras navegas pasadas las flores
que crecen increíblemente altas.
Taxis de papel de periódico
están esperándote en la orilla.
Te acomodas en el asiento de atrás,
con la cabeza en las nubes,
y emprendes el viaje.
Lucy en el cielo con diamantes.

Imagínate a bordo de un tren
en una estación con maleteros de plastilina
y corbatas de espejo.
De pronto, hay alguien en el torniquete:
la chica con ojos de caleidoscopio.

Lucy en el cielo con diamantes».)

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Los griegos que, más que inventar todo, fueron ellos el primer gran
invento, la llamaron Iris. Nieta del mar y la tierra, nunca supo decidir
a cuál de los dos quería más; y entre los dos anda, eternamente indecisa
y tendida, como el arco que dibuja y que es. A veces era una dama alada,
cubierta con un velo trasparente que, al sol, se teñía de los siete
colores. Y desde el cielo la manda Zeus, a espiar y a cumplir embajadas:
«Íride que es de los dioses-sin-muerte la mensajera». En la Ilíada la
llama Homero, y la acaricia como un gato: Iris pie-raudo, Iris
viento-su-paso, Iris céleres-pasos, Iris rauda-andarina, Iris ligera,
pie-de-viento Íride rauda. Y es ella, Íride mensajera, como un lebrel
blanco, velocísimo, y su piel como la capa del mago Sarumán: Íride
alas-de-oro, que parece, en movimiento, toda blanca, y apenas se detiene
se hace todos los colores. Iris pie-ventisquera, rápida Iris, Íride
paso-de-viento, Íride pies-ligeros, Íride diosa.

Y no todo lo dijo Homero. Según Alceo, ella fue la madre del Amor, con
Céfiro cabellos-de-oro, que es el viento de poniente, suave y apacible.
Es céfiro apacible, sí, pero padre del amor y sus zozobras: y así podía
dudar con razón aquél, «Tal vel enloquecí/ expuesto al viento de
poniente...». Y céfiro es, también, una tela de algodón sutil y de vario
color, como Iris, íride mensajera, Íride diosa, a la que, el otro día
cantaban aquellos: «Ella viene, corre; ella va/ en colores por el aire/
por doquier/ ella es como un arcoiris».

Pero no piensen que Iris es siempre buena. Tiene tanto tiempo para
pensar... Es hermana, dicen, de las Harpías, esas que roban y ensucian
los alimentos. Y es ella la que se apareció a Heracles, para anunciarle
que los dioses habían decidido concederle la locura, como uno de esos
premios especiales que hay a veces. Porque verla debe tener algo de esas
apariciones de un color imposible, el color que cayó del cielo del que
hablaba Lovecraft, y que quema la mirada del vidente: «asomado a la
bolsa de arena/ disuelve mis ojos la lengua del ángel».

Recuerdo de Iris queda en casi todas partes de la Península:
sólo aquí, o allá, la han olvidado, y se ha convertido su arco en arco
aire, arco biri, arco la ida, o hasta arco Elvira.

Y en algunos otros lugares, sin haberse ido del todo, queda el
recuerdo de ella como cosa muy antigua y perdida: y la llaman así arco
de la vieja, arco da vella, arcu de vella, en Galicia, en Asturias, en
Cantabria.

Pero no faltan, claro, advenedizos santos que han venido a robar
a Iris su arco: y así, en Huesca, su arco es el arco San Juan; y en
Cataluña y Baleares, lo es de San Martín; en Ciudad Real, es el arco del
Señor en persona; en otros sitios, la faja de Dios. Y otros lo dicen
arco poniente (¿recuerdo del viento de poniente, su amado?); y otros
arco al saliente, arco al solano, arco de levante. Y aún arco de
Santiago, de San Marcos, de San Roque; arco nuevo, arco del sol, arco
Aracena. Y el arco de Noé, sin duda en recuerdo de lo que se contaba en
el Génesis. Que, acabado el diluvio, le dijo Yahwéh a Noé:

«Hago un pacto con ustedes. El diluvio no volverá a destruir la
vida ni habrá otro diluvio que devaste la tierra. Y Dios añadió: Esta es
la señal del pacto que hago con ustedes, y con todo lo que vive con
ustedes, para todos las edades: Pondré mi arco en el cielo, como señal
de mi pacto con la tierra. Cuando yo envíe nubes sobre la tierra,
aparecerá en las nubes el arco, y recordaré mi pacto con ustedes y con
todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes.
Saldrá el arco en las nubes, y al verlo recordaré mi pacto perpetuo:
pacto de Dios con todos los seres vivos, con todo lo que vive en la
tierra. Dios dijo a Noé: Esta es la señal del pacto que hago con todo lo
que vive en la tierra».

Y así, en la Biblia, otra vez es el arco iris pacto del
cielo y la tierra, sus dos abuelos según los griegos. Y es que, muchas
veces, es el arco más un puente que un arco: Pont de Sant Martí, dicen
en Barcelona. Y un puente multicolor, Bifrost, decían los germanos que
era el que unía cielo y tierra, Asgard y Midgard: y era su guardián
Heimdall, un dios apuesto con dientes de oro, que ve en la noche con
ojos abiertos, oye crecer la yerba de los prados y crecer la lana de los
corderos. Es enemigo Heimdall de Loki, el dios bufón malvado; y en el
combate final del Ragna-Rok, ambos los dos morirán, como si fueran hijos
de Edipo, el uno en los brazos del otro.

 

Y mucho se ha dicho ya de nombres, hasta llegar a aquél, que
parece el más neutro y antiguo en castellano: arco del cielo, como
rainbow, en inglés, arco de lluvia.

Pero son más importantes que los nombres los mitos, las
leyendas: que dicen en Galicia, por ejemplo, que el arco bebe el agua
del mar, o de los ríos, para dar su alimento a las nubes.

Y no todo el mundo ve bien esto; que hay canciones de niños que
piden que el arco se vaya y se pierda, como cosa siniestra, y le cantan:
«arco iris, arco iris, no te bebas nuestra agua». Y hay quien va más
allá. Que dicen, en Asturias y Galicia, en Francia y Portugal, que al
arco se le capa o se le corta, como si fuera la capucha de un boli. Se
recita el conjuro, se escupe en la mano izquierda, y se corta en ella
con la derecha; o se cruzan los dedos; o se hace una cruz con palos en
la tierra. Y otros, para capar al arcoiris, hacen nudos en un hilo,
siete o nueve (¿como los colores?), y la entierran en el suelo y lo
patean, gritando por tres veces: "Cápalo"; y no se desentierra el
conjuro hasta que el arco, ofendido, se ha marchado.

Y dicen, también, que al arco no es bueno señalarlo. Y es que,
como se bebe el agua, seca también la lengua de quien se atreve a
sacársela. Y si es malo mirarlo, pisarlo mucho peor. Y no falta quien
dice que la gota procede de pisar el arcoiris.

Y quién sabe si es bueno o es malo eso que tantas veces pasa cuando uno
orina al pie del arcoiris, o pasa por debajo del mismo, o salta (qué
hábil) por encima. Que es que, al varón que orina en posición semejante,
al instante se le caen los compañones, y se le aflauta la voz, y en fin
se convierte en moza aunque sea ya viejo crecidito. Y dicen en Grecia,
donde saltar encima de alguien siempre es una ofensa, que hubo un
muchacho tan bravo que logró saltar el arcoiris, y cayó convertido en
manceba... Pero en fin, en Alsacia, es la joven que tira su gorro por
encima del arco la que se vuelve barbuda y jactanciosa...

Pero aunque sea signo de cambio, de sexo y de mundo, el arco es casi
siempre de Ella. El arco de la vieja, hemos visto que lo llaman. Y es
que ya Plauto decía, viendo una vieja beber: «bebe el arco, llueve hoy».
Y en Ucrania es la Vesselka, "la que vuelve alegre" (ya hemos visto
cómo) la que guarda y es el arco; y en Servia, se peina la Vila, como
las ondinas, allí donde el arco se hunde en el agua, y mata con la
mirada al hombre que se atreve a enfocarla. Es la Parca portuguesa, que
cose al pie del arco, o la mujer birmana, muerta de parto, que da sustos
a los niños y los roba.

Y es que la lluvia con sol en cosa rara, cosa de viejas, de
brujas: que es que, en tales ocasiones, dicen por Europa que las brujas
hacen mantequilla, o requesan, que con un peine de siete púas se deslían
el cabello. Cuando llueve y hace sol, hace la Vieja requesón, que dicen
en Castilla la Vieja.


De pequeño me decían que, allá donde termina el arcoíris (sitio
que nunca, por cierto, supe hallar), hay una olla de oro. Luego supe que
la cosa de iba de lejos: ya la decía, a su manera, el viejo Hesíodo:
«Raras veces la hija de Taumante, Iris de rápidos pies, va y viene como
mensajera por la ancha espalda del mar: cuando se produce alguna disputa
o riña entre los Inmortales, y si alguno de los que ocupan las moradas
olímpicas miente, Zeus envía a Iris a traer de lejos el gran juramento
de los dioses en un cántaro de oro, el agua fría del Estigia...». Y se
supone, parece, que muertos los dioses paganos, allí habría quedado, en
un extremo, la olla, esa olla dorada con la que un día iba Iris a buscar
el agua negra del río subterráneo por el que juran las dioses; pero que
ahora, abandonada, es ella misma objeto de búsqueda y de cábala.

 

Y es que dicen que, al pie del arco, se encuentra una llave de
oro; o que cualquier metal, arrojado a ese lugar, se ilumina y se vuelve
de oro. Otros dicen, en fin, que la cosa es tirar un zapato, o un
sombrero, por encima bien alto del arco; y que, así como caen los
mancebos hechos hembras, y viceversa, cae el zapato o el sombrero de oro
llenos. Y en Grecia, la patria de todos, se cree que allí donde el arco
besa el suelo hay una moneda bizantina de oro, que trae a quien pueda
cogerla la felicidad de la vida; y la moneda es, en Portugal, más bien
un pollo de oro; en Irlanda un reloj que deslumbra, todo de oro. O
digámoslo de otra manera: que es que allí, donde el arco termina, hay
como una compuerta de metal muy negra, cubierta de polvo de oro. Y allí,
girando el volante, comienza el laberinto de Otra Parte.

Y a veces deja el arco, donde estuvo, cucharas y vasos de oro y
de plata con los que andó bebiéndose el agua de la tierra. Que es que,
donde el arco termina, está el nido de la gallina de los huevos de oro;
y es que el oro es el sol, o vivecersa, y la plata es el agua, y quién
sabe. Que no sólo el oro es dorado: y así, en Colombia, le lla-man a la
lluvia que cae con el sol meado del arco, picadura de viejo. En Siberia
es el arco la orina del zorro; y ya en Aristófanes alguno decía que, sin
duda alguna, había visto a Zeus orinar por un cedazo sobre el mundo

 

Y camino sigue siendo, en fin, el arcoiris: que dicen, en Nueva
Zelanda, que por la escalera del arcoiris trepan los jefes al cielo. Y
son, en Filipinas, los muertos de muerte violenta los que se ven
llevados por el arco a tierra de felicidad.

Pero no sólo el arco es de Dios: que hay también, debajo del
arcoiris principal, algunas veces un segundo arco, más débil y desvaído.
Y dicen, en Cataluña, que es que San Martín y el diablo compitieron por
hacer el arco más lucido: y San Martín, de cristal, hizo el arcoiris más
hermoso; mientras que, en cambio, el diablo, usó hielo para el suyo, y
así se le deshace fácilmente. Y otros dicen que el arco grande es de la
vieja, y el pequeño del viejo.

(Gracias a Pilar García Mouton, a quien no conozco, por su
artículo "El arco iris: Geografía lingüística y creencias populares",
publicado en la _Revista de Dialectología y Tradiciones Populares_. Pues
sólo gracias a ella hemos llegado a saber tanto de arcoiris).

A.G.
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Incidentalmente, no esta de mas recordar que el ultimo apostol de la
accion a distancia, que llamó "Gravitacion Universal", obtuvó sus primeras
famas por el estudio del Arco Iris, y ahi en los manuales sale siempre
como "Prisma de Newton". Pero no seria él, sino -al parecer- Lord Raleigh, el
que se diera cuenta de que el azul del cielo estaba en el extremo opuesto
del rojo del amanecer.

El nombre tecnico del Arco Iris domado tiene tambien resonancia en la
lista, no? "Espectro".

¡Ah, cuantos recuerdos! El rayo sobre la lampara de sodio, el prisma y el
dioptrio graduado ("espectroscopio"), ver por vez primera las dos rayas amarillas
sobre la nada negra. Una verde algo mas alla, ¿quizas de otro gas? Y una azul o
quizas violetas. Estas fue Balmer el que las encontro, y a falta de pronunciacion
adecuada, uno no puede sino sacar a colacion el muerdago. Luego recuerda uno lupa
en ristre las primeras franjas de interferencia, y cinco años despues el rojo
del laboratorio de revelado, esta vez franjas de neutrones sobre cristales, y un
error de principiante que el profesor, en vez de corregirmelo en publico, lo
remarca con disimulo, al ver que no me doy cuenta lo deja pasar con aire
de suficiencia, irritante a posteriori cuando veo ln trivial del fallo.

Mas el espectro del Sol no es como el de estos gases domados, es un "especto
termico", como el de un fuego o el de una bombilla. Y aqui una de verguenza que
hace poco he aprendido, que bien apunto Epicuro que ningun fuego puede calentar
tanto si resulta que esta tan lejos. Luego o no es fuego o no esta tan lejos, y
a nadie parece que eso le haya importado un pimiento, razon lleva Andres cuando
se rie de la "consistencia interna". La respuesta al enigma, Bethe mediante, se
queda señores enpenumbrada por eso que llaman secreto de Estado, pero esa historia
ya se ha contado demasiadas veces, asi que no vengamos con areas LI y ezpedientes.

Alejandro Rivero <arivero@free4all.co.uk>
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Necesitais javascript para leerlo, pero parece que hay fotografiado un
ejemplar del Optiks.

 

 

http://www.octavo.com/cgi-bin/htsearch?config=NwtOpt-all&restrict=&exclude=&method=all&format=octavo&sort=score&words=rain-bow
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Alejandro Rivero
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Para: <memoria@eGroups.com>
Asunto: [memoria] Re: Diablo y arco-íris
Fecha: sábado, 20 de noviembre de 1999 9:37

 

Vaya, casi me salto el posting de Simone! Van un par de detalles que me
llaman la atencion:

Lo de que las nubes beben agua del mar. Es muy interesante que se
preocupen de decir esto explicitamente, de alguna manera es un dato
importante que de tanto estudiarl oen la escuela de parvulitos "A ver
perez, explique el ciclo del agua" se nos ha ido trivializando.
Recordad la sospecha de que ese era el contenido inicial de la "Tabla
Esmeralda.

Incidentalmente, el proceso este de transmutaciones es lo que acaba
llevando a la idea de los cuatro elementos, que mencionais en otro
post. No se olvide que si tiene tanta propaganda lo de los cuatro es
porque da un buen argumento para el quinto, el espiritual, y entonces
el corolario de Platon al teorema de la caracteristica de Euler (toma
ya palabros!) puede usarse para arguir que esos son todas las formas
que componen el mundo (pa entendernos> tetraedro cubo icosaero
dodecaedro octaedro). Disculpad la pedanteria del parrafo, pero soy muy
malo resumiendo.

Lo del "Ojala", me recuerda que Juan Luis GUerra tenia bien cuidado de
explciar que el "Ojala" en "Ojala que llueva..." significaba "QUiera
Dios", asi como quien dice en arabigo.

> Isabel, me encantó la hsitória. Estupenda, deveras! Muchas
gracias.
> Lo de que el diablo se llama Martín (o Martín Piñol) em
Cataluña, si que me lo sabía, ya me lo había buscado en algunos de los
mensages de la lista que me llegaron ahí por septiembre. Pero del arte
de San Marti no se nada, no se lo que tiene que ver ese personage con
el arco-íris. Pero por hablar en arco-íris, recojo aquí unos quantos
apuntes "caboclos" del "Dicionário do Folclore Brasileiro" de Luis da
Câmara Cascudo, editora Itatiaia.
>
> Al sertanejo(1) no le gusta el arco-íris, porque roba água. En el
litoral, se distrae bebiendo água en los ríos, lagunas y fuentes. No
bebe água del mar, como las nubes.(...) Cuando se disipa, deja el cielo
limpio de nieblas, nubes que anuncian lluvia. Para que se vaya, se hace
riscos retos con lo que sea, palos, piedrecitas... así el arco-íris,
que es enemigo de las líneas retas, se deshace y desaparece.
> Ya entre los indígenas de casi todo el continente americano, él es
una serpiente multicolor, una víbora que "ataja la lluvia y no deja
llover". Además, afirma el diccionário este, el arco-íris víbora es la
materializacion mas conocida en el mundo. Dice también que en Francia y
en el norte de Inglaterra hay la misma costumbre de deshacer el
arco-íris com piedras en carrerita. En África es una sepiente, tambien,
por lo menos entre los sudaneses y bantos, o del Senegal al Congo
Belga. Y por falar en africanos, el rito iorubá(2) tiene un orixá(3)
para el arco-íris. Es Oxum-Marê, y su funcion es llevar água de la
tierra hasta el palácio de nubes de Xangô(4). Es curiosíssimo: sus
colores (cada orixá tiene una gama de colores que le identifican,
generalmente dos) son el verde y el naranja y en sus apetrechos(5) se
destaca una serpiente, siendo que sus hijas(6) al imitar el movimiento
del orixá, imitam al de la serpiente. Si os interesa el tema, puedo
seguir, pero no quiero que este e-mail se torne todavía mas grande do
que se vá a quedar. Os dejo con un breve vocabulário, para que no os
percais entre tanto nombre diferente.
>

>

>
> (3)orixá: es la encarnacion de un poder de la Naturaleza para el
candomblé y umbanda. Alguns, como Iansã y Xangô tienen leyendas que les
dan una origen humana, o sea, son reyes divinizados. Otros, como
Iemanjá, Nanã u Oxum-Marê simbolizam, simplesmente, una fuerza natural.
Algunos, como Ifá, ni siquiera tienen forma humana. Son venerados como
santos o dioses, hay que cumprir sus ritos, bailar sus bailes, cantar
sus cantos para que "bajem" en sus hijos.
>
> (4)Xangô: es un rey divinizado. Es el rey de los orixás, y se
podería decir que es el mas poderoso de todos. Sin embargo, la criación
no le pertenece: el orixá que creo a todo bicho viviente es Oxalá.
> Simone
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21/11

Nota breve: En la Rep. Dominicana tambien pude oir durante mis años de
juventud la referencia sobre los extremos del arcoiris, adonde se encontraria
un supuesto tesoro o tesoros, pero en verdad, como le ocurriria a tantos,
siempre fue dificil encontrar no solo dichos tesoros, sino los extremos
mismos. En parte, esto denota la transculturacion de las leyendas que nos
llegaron de remotos y diferentes lugares de España a cada una de nuestras hoy
republicas latinoamericanas. Hector Amarante

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Jolines, sabia que el asunto daba para mucho, pero para tanto...

> Y el arco de Noé, sin duda en recuerdo de lo que se contaba en
> el Génesis. Que, acabado el diluvio, le dijo Yahwéh a Noé:

Efetivamente, eso fue lo que aprendi de pequeña y por eso me llamó
atención la asociación del arcoíris con el Diablo, tal y como venia en otro
mensage

 

 

> Que dicen, en Asturias y Galicia, en Francia y Portugal, que al
> arco se le capa o se le corta, como si fuera la capucha de un boli. Se
> recita el conjuro,

Sabrias decirnos de cual conjuro se trata? Es el mismo de la queimada
(tengo mis dudas, pero enfin...)?

>
> Pero aunque sea signo de cambio, de sexo y de mundo

Eso también lo sabia, o sea, que lo de pasar bajo el arcoíris hacia con
que uno cambiava de sexo. Me lo dijo mi madre en un viaje, mientras el coche
avanzava hacia un arcoíris enorme y magnífico contra un cielo de granito
(casi, vamos, es una figura de linguage). Pasamos bajo el, efetivamente.
Pero yo, mas do que preocupada en ser niño o niña (para entonces me daba
absolutamente igual, todavía no tenia pasaporte y esas cosas de burocracia),
queria ver dondo se terminava el arcoíris, para ver dondo el duende
("leprechaum") habia ocultado el pote de oro (os lo juro que me quede muy,
pero que muy atenta). De donde me surgiu una tremenda duda: donde es que
empeza el arcoíris? A la derecha, como una palabra? A la izquierda? Por que
para saber donde termina un arco es necesário saber donde empeza... de todas
maneras, me quedé sin ver el final, porque el arco de colores se fue
dezhaciendo mientras no aproximavámos (era la ilusion de óptica, claro).
Hoy, un arcoíris bien formado me despierta admiracion y temblores. Que
altura se podería calcular a la ilusión en todo su explendor?

> Cuando llueve y hace sol, hace la Vieja requesón, que dicen
> en Castilla la Vieja.

Por aquí, cuando llove y hay sol, es que se casan las raposas, las
viúdas o lo girasoles (supongo que los segundos sean por causa de la rima:
"chuva com sol, casamento de girasol", "sol com chuva, casamento de viúva".)

Gracia, Alejandro, por ese pequeño pote de oro con que nos brindaste. Tu
mensage estaba llena de histórias que llevan todas a la Otra Parte, con todo
lo que contiene...

Saludos,

Simone

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22/11

Simone:

Lo del fin del arcoíris yo siempre creí tenerlo claro, supongo que por
aquello (no sé si innato o cultural) de que las líneas que van de
izquierda abajo a derecha arriba se sienten como ascendentes y las que
van de izquierda arriba a derecha abajo como descendentes. Así que el
arcoíris terminaba por la parte que tocase a la derecha. De todas
formas, yo tampoco he encontrado nada tangible; pero supongo que, en
cierto sentido, nunca dejamos de intentarlo. (Y en otro sentido aún, las
tradiciones sobre el tema son el verdadero tesoro: y en ése sí que
nadamos con los brazos abiertos).

Saludos,

Al.

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27/11
sobre derecha e izquierda....

Bueno, si, pero... Y si el arcoíris es zurdo, como Da Vinci, y estiver
"escrito" de la derecha a la izquierda? O, aun que sea "escrito" de la
izquierda a la derecha... cuál es el lado correcto? Porque el arcoíris por
su propio nombre, "arco", supone una tridimensionalidad (que se reafirma con
las supersticiones de que se uno pasa "por debajo" cambia el sexo), y eso
significa que si de um lado termina a nuestra derecha, si hubiera un
observador del otro lado del arco, también terminaria a su derecha, o que
significa nuestra izquierda (espero explicarme bien). Eso por una parte. Por
otra, podría haber un observador del otro lado del arcoíris? Siendo una
ilusión de óptica, es posible que solamente se le pueda observar desde un
punto de vista, y neste caso la resposta, por nuestra lógica, es realmente
simples.

Saludos confundidos,

Simone
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28/11
Me parece que llevas razon Simone, no hay nadie al otro lado del arco iris :-(
Habria que mirarlo, pero esto estaba mas o menos bien explicado por alguien
(Andres quizas) en los archivos de Memoria del año pasado.
A.R.

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Hay una forma fácil de saber dónde termina el arco iris, en el final del
arco iris es donde se encuentra el caldero lleno de monedas de oro.

victor <vgg00000@teleline.es>
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Visto asi el problema es sencillo, detector de metales y to resuelto.

Por cirto Victor, ya que te veo (y chema si andas por ahi) ¿Tu sabias que la
Simone, no aqui la compañera sino la que de cuando en cuando cita Ana al pie, estuvo
por Zaragoza durante la guerra? Me ha salido cuando he probado la britannica
que deciamos antes mediante el metodo ombliguista "si no sale mi pueblo, esta mal
la enciclopedia"

Si alguien tiene mas detalles, tendria curiosidad por saber la historia. Al parecer
la Simoneta se escaldo con aceite hirviendo y le toco hospital mas que frente.

Alejandro Rivero
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