MITOS, NIÑOS y BRUJAS DE ATAR
Se ha dicho acerca de los mitos, que por su naturaleza no son históricos sino que trabajan con lo esencial de hechos históricos pero no poniendo en primer plano su exactitud, su carácter fáctico, sino su sentido.
El sentido de la realidad lo vamos construyendo extrayendo del fondo sin fondo de la memoria colectiva y de las pautas culturales en que nos movemos, muchas veces poniendo en conflicto los diferentes modos de creer, oponiendo entre otros, la fe y la racionalidad.
Partimos alguna vez de un territorio donde los limites del creer enjugaban sombras, piedras y temores en un solo chaparrón de miedo y fascinación. Si como dice RILKE, pertenecemos al territorio de la infancia, somos sombras errantes de un pais que clausuramos con el olvido. Por suerte, el olvido a veces se olvida de olvidar
Creemos en lo que vemos y en lo que no vemos también Por eso las creencias, por ser incorpóreas, no las podemos constatar pero su reflejo, su imagen heredada en el tiempo y nuestro comportamiento visible esos si son materiales de fácil verificación.
Ese comportamiento visible es el que para la opinión pública separa al hombre religioso del que no lo es. El no creer fue asimilado a lo largo de la historia con la absoluta maldad y a la perversión sexual.
Los objetos cobran vida propia, lo que esta fuera de previsión de nuestro inocuo conocimiento del universo total es demonizado, pero lo imprevisible vive a la vuelta de la esquina
EL ARBOL QUE SE INCENDIA.
La calle El Tiro es una calle muy polvorienta, hay muy pocas casas. Se decía que si alguien maldecía al diablo, se prendía fuego un árbol.
Dos hombres iban en bicicleta, maldijeron al Diablo. El árbol se prendió fuego y a uno de ellos se le pinchó la bicicleta. El otro se fue.
MONICA ALEJANDRA MORANT, MARIA A. MODON y LARA C. BRIZUELA, Esc. República de Bolivia, Cañada Seca.Pero volviendo al carácter histórico que se esconde en estas formas narrativas populares construidas colectivamente o de autor que ha sido asumido como autor colectivo, nos encontramos con que el hecho histórico puede convertirse en mito pero no un mito en hecho histórico, verdad?
Si no me creen, lo cual es una posibilidad, lean lo que opinan muchos mendocinos niños y adultos que me prestaron pedacitos de su memoria para saber quienes somos.
Sobre las brujas hay opiniones divididas, embrujadas diría yo para que el debate no se acabe nunca, pero lo mas sensato es aplicar el remedio que dice que al ver una bruja en la puerta de la casa, con escoba o lampazo da igual, hay que decirles:
"Mañana volvé por sal" y es seguro que al otro día alguna persona viene a pedir sal y así la descubrimos.
Los más valientes pueden intentar el: "Mañana volvé por sal, lechuga para almorzar" porque saben que si se encuentran con una, hay que tratarlas bien y darles un abrigo, ya que van a devolvernos el favor por otro de mejores condiciones.
Sobre su aspecto exterior se comenta que son personas identificadas con el mal y que volaban de noche, no pudiendo hacerlo de día porque se caen; andan desnudas y con los cabellos en la cara
En Ayacucho, Perú, dicen que ven a "la Uma es una mujer joven, que sale a pasear con la cabeza separada de su cuerpo. La bruja se divide en dos: la cabeza voladora, donde se concentra toda su vida, y el cuerpo, que permanece inerte mientras dura el hechizo, pero mantiene una vida latente que se manifiesta en el burbujeo que hace la sangre en el cuello. Sus salidas son siempre de noche, para algunos las noches de luna llena, para otros algunos días especiales (viernes, martes, jueves). " (Ansión, Juan (1987): Desde el rincón de los muertos. El pensamiento mítico en Ayacucho, Lima: Gredes.)
Pero sin ir tan lejos ni a otro país, aquí cerquita, en el Alto de las Paredes, en San Rafael, " aparecía una luz en el chalet que se ubica a unos 100 metros al norte de la ruta. La llamaban "la luz mala".
También cuentan que se escuchaban ruidos extraños, de pasos, o una ola de luz, que aparecía sin saber su fin. Aún hoy, siguen ocurriendo hechos extraños. Un vecino del lugar escuchó al perro que gemía como queriendo llorar. Salió afuera y vio una mujer toda vestida de blanco, ella lo miraba y se marchó sin decir una sola palabra.
El hombre vio todo esto y quedó completamente asombrado.
También cuentan que los días viernes y martes aparecía un caballo negro que echaba fuego por la boca.
Mi nona, en las tardes, mientras tomábamos la merienda después de volver de la escuela, nos contaba estas historias."
SERGIO EDGARDO SALINAS. Escuela Los Andes, Ruta 143.
No solamente los chicos ven estas apariciones y andan contándolo por ahí para asustar a sus amigos, la cosa va en serio
"Juan José Campos. Edad 65 años.
Es mi papá y me contó que él había visto una bruja.
Y otra vez iba con mi tío a caballo y le salió un hombre sin cabeza.
A mi tío Jerónimo le salió una tapa blanca que saltaba adelante de él, entonces fue a la casa y buscó un cuchillo y se sentó en el puente y no le salió más.
Otra vez mi papá estaba durmiendo y una mujer de blanco lo despertó.
Mi hermana Mirta vio una vez una luz que viene de muy lejos y se "escuende" en el palo de la cancha que está adelante de mi casa. Mi otro hermano, Roberto, venía de ver la novia y le salió un pájaro que era como una bruja.
Mi tío vivía en una casa que estaba en una finca y siempre le salían cosas, una vez dice que iba un carro con un hombre y detrás un perro grandote, negro y dicen que ese es el diablo. También mi papá me contó que en el campo que está cerca de mi casa, por la calle viene un auto y adelante vienen dos novios caminando.
Hacen dos años atrás en mi casa una bruja "sapatiaba" en la esquina del techo. Mi hermano Piti venía en auto un sábado a la noche y se le atravesó un conejo blanco pero no es un conejo común y corriente, es malo.
Doy por finalizada estas cosas que mi papá, Juan y mis tíos, hermanos me contaron. Yo creo que esto es verdad porque las cosas malas existen pero las buenas también.
Me llamo GLADYS CAMPO, vivo en calle El Toledano, Las Paredes."
Claro que toda una familia no se pone de acuerdo para inventar estas historias, pero sí en muchas de ellas, el asunto de los espantaniños y esperpentos viene muy pero muy bien a la hora en que no quieren abandonar el espacio de los adultos e irse a dormir.
Desde España se viene contando de la bruja Piruja entraba por la chimenea y se llevaba a los niños (¿insomnes?) a su casa, y allí se los comía; y así (con la amenaza de llamarla) se dormían y no decían ni pío
El árbol de las brujas.
Era un hombre que vivía en una casa muy grande. Todas las noches, en el inmenso eucaliptus frente a la misma se le aparec-ían varias brujas que se reían de él.
Una noche, gritó tanto, tanto que los vecinos llamaron a la policía. Cuando llegaron lo llamaron demente porque él les decía que estaban allí , con sus caras horribles y sus vestimentas negras, paradas en el árbol, pero como ellos no las veían, se marcharon.
Al cabo de una semana, el hombre comenzó a hacer cruces de ruda y horquillas.
Por suerte esa noche no aparecieron. Creyendo que ya no volverían las sacó. No fue así! Una y otra vez las vio, siempre riéndose, siempre burlándose de él.
Por último, recurrió a la ayuda de un sacerdote que bendijo la casa y el eucaliptus.
Esa noche, una llama inmensa en el árbol se tragó las bru-jas. Aliviado, el hombre pensó que ya no volverían nunca más. Qué sorpresa! Esa noche, en un árbol distinto se posaron brujas nuevas.
Un día el hombre se cambió de casa. Pero, según cuentan, donde él va, las brujas... También.
OLGA JARAMILLO, MIRIAM CASTRO y NOELIA V. ARAYA. Escuela Los Andes.
La Curva de La Muerte.
Esta leyenda dice que hace mucho tiempo se mató una chica camino a Las Salinas.
Dicen que ella aparece y muchos autos han chocado. Los que han quedado vivos dicen que antes de llegar a la curva se ve una chica tirada el el asfalto.
MONICA ALEJANDRA MORANT, MARIA A. MODON Y LARA CAROLINA
BRIZUELA. Esc. República de Bolivia. Cañada Seca.
Todas estas historias orales rescatadas por sus protagonistas y suministradas al Proyecto MI COMUNIDAD como MUSEO VIVIENTE (1988-95) constituyen un entretejido que permite la búsqueda de la matriz ideológica y mítica de la conciencia cultural de la sociedad mediante el desarrollo de la idea de historia que contienen.
Así la identidad personal deja de ser una construcción ensimismada para participar de un movimiento colectivo, de un espíritu de época que va dejando lastres, huellas, pérdidas y hallazgos del lenguaje que contienen la impronta de lo que hemos perdido y ganado en nuestro desarrollo histórico.
Lo que se nombra y lo que se olvida de una época, lo que se recuerda de otra, nada es absolutamente casual ni totalmente deliberado.
Las palabras como territorios donde el tiempo se despliega sin delimitar demasiado las fronteras. La ronda de cuentos y leyendas nos convoca a participar de un modo de identidad que diariamente nos sacamos de encima como un saco viejo para ponernos la ropa prestada de una globalización que no contiene nada de nosotros, ninguna voz reconocible ni imagen entrevista por el brillo de las llamas del fogón. Cuentan que
VILLA 25
Hace mucho pero mucho tiempo había un gallo de tres patas y un hombre que quería atraparlo fue y se compró un auto.
El gallo se fue corriendo y el hombre atrás.
Pasaron como cien años, ya eran los dos abuelos y pueden ustedes creer que todavía lo perseguía...
Había una vez un lechero que hizo mucho dinero agregándole agua a la leche; un día decidió viajar en barco y el barco se hundió; pobre lechero, qué desgracia! Pues todo su dinero el agua se lo llevó.
SERGIO FERNANDEZ. Esc. A.Bufano. EL ALGARROBAL
PERRO DIABLO.
Un señor iba por un camino y escuchó un tropel, era el de un perro. El tenía un perro que se llamaba "muchacho". Al escu-char esos ruidos, el hombre dijo:
Muchacho!
Apareció una persona.
El sacó una daga y lo hirió haciéndole una cruz. Entonces la persona desapareció, esa persona era el diablo.
Esto pasó hace 39 años en El Algarrobal.
don Narciso Pardo.
Se les aparecía el perro, también le salió un "castrón". Cuando él se había quedado dormido, el perro que a él se le aparecía, le tocó la cara, tenía la nariz como un hielo, y él se despertó cuando vio los ojos del perro como fuego que le tiraban sobre el cuerpo.
MARCELO CLAUDIO SORIA. Esc. M.Teófilo Quiroga.La cocina de la memoria no se lleva bien con los purismos. Así lo expresa Alejandro Gonzalez, organizador de un sitio en la Red Internet denominado COCO WEB.
Opina que " El sincretismo, mal visto por puristas y otros creyentes en esencialismos terruñeros, revela una capacidad muy interesante para ver lo idéntico en lo distinto. Es una suerte de capacidad de abstracción, pero no basada en la reducción a una serie de rasgos definitorios, sino en el 'aire' de familia que las cosas santas (mitos, dioses, escalas musicales, timbres) emanan, y que sugiere su correspondencia inevidente, su capacidad de armonía. "Se requiere una cierta sustracción de lo cotidiano y su ruido deshumanizador para penetrar la vivencia de un tiempo robado por las grandes religiones.
Dice Gonzalez que " sólo quien vive lo sagrado es capaz de percibir/inventar, según las circunstancias lo pidan o propicien, estas conexiones. El sincretismo sólo a posteriori (como casi todo) se revela 'necesario': lo cierto es que dudo es que ningún antropólogo hubiera podido prever qué santos o figuras del imaginario cristiano iban a ser sentidas como trasunto de los orixas africanos, antes de que el encuentro de tradiciones tomara tales decisiones. "Como estas tradiciones que hoy mostramos, abiertas al juego de preguntas y respuestas de un lector sensible que sepa mantener un estado de "ausencia de juicio" mientras nos abren las puertas para volver a ir a jugar O mejor las abrimos nosotros y listo!
Ruben Dario ROMANI. Mendoza, agosto de 1998