CARNAVALES
CARNAVAL en ATENAS, 1999
Fecha: domingo, 21 de febrero de 1999 21:43
Asunto: [memoria] Como con bronca y junando (largo y un poquitin off-topic)Había prometido no volver a bajar a la ciudad hasta que todo hubiera terminado, a fin de cuentas son solo tres semanas y el año tiene cincuenta y dos... Pero es domingo y quiero El País. Y el quiosquero de mi barrio se niega a traérmelo, no logro seducirlo de ninguna manera, es incorruptible, ¡maldita sea! Así que bajé a Syntagma como cada domingo rogando a Dionyssos que me la hiciera sacar barata.
Ya el autobús era un preanuncio de lo que vendría: neanderthales de utilería en jeans y chaquetón de plumas cargando enormes mazas de plastico. Comienza a temblarme la ceja derecha. Me desespero. Quiero el periódico.
Me sobreviene una iluminación: ¡la Colina de las Ninfas! Me bajo del autobús y empiezo el ascenso por la parte de atrás de la colina. Me regodeo con la perspectiva de quedarme pensando en la cima, con el mar en el horizonte y la Acrópolis a mis espaldas, hasta que me venza el frío y luego bajar y llegar a Syntagma haciendo un rodeo para evitar la histeria colectiva pero... ¡están allí también! ¡Están en todas partes! ¡O Carnaval de Atenas nao tem fim! Alegría de bazar, alegría obligada, alegría barata, alegría a marchas forzadaas, alegría con fecha en el calendario, alegría porque sí, alegría porque hay que alegrarse.
Todo está mal. Grecia está humillada. El sistema en vías de disolución sin alternativa válida de recambio. Huele a sangre y a molotov. Se preanuncia violencia. El pueblo griego se ha visto humillado en lo que más le duele, el honor. Pero parece que el honor herido sólo duele de lunes a viernes y de 9 a 21. Hoy es Domingo de Carnaval y hay que reír. Ja. Ja. Ja.
Tengo que resistir si quiero mi periódico. Perdido por perdido, escojo la vía de descenso más corta que no pasa por el epicentro de Momo y me consuelo pensando que caminar en subida y bajada es bueno para tornear las piernas y que oleré los cipreses del ex jardín real.
Pero no huelo cipreses. Son apenas las 21 y ya hay un tufo de vino y marihuana, la cabeza me da vueltas. Turbas armadas con garrotes de plástico se muelen a palos entre sí. Paso por el medio. Un mariachi se arroja a mis pies y me coge una mano. Lo esquivo y sigo mirando derecho al frente. Un retardado mental (forzosamente ha de serlo) se ha disfrazado de Ochalam encadenado y golpeado y bailaalgo que intenta ser samba. Le dedico mi mejor mirada de desprecio pero no le importa.
Sigo. Un árabe de turbante me abraza y me pregunta si voy de viudita en minifalda. No le digo lo que debiera. Sigo. Trato de concentrarme en mis pensamientos pero no me lo permite el batifondo. ¡Carnaval! Carnaval griego con Macarena, Lambada y Borombombeiro. Carnaval urbano de la risa fácil y vacío de sentido. Carnaval de invidualidades congregadas y de soledades que se mienten a sí mismas. Carnaval ateniense sin tradición, carnaval bastardo. Carnaval porque sí, porque lo dice el calendario.
Suspiro y me vienen a la memoria las llamadas y los tablados de mi Montevideo querida. Me pregunto si habrán cambiado... si es así, no me lo digan. Llego a Syntagma, ya casi estoy tocando el papel del periódico, esto acaba por fin... y veo que aquí está la pierna que faltaba pal truco, la ruda pal mate, la guinda sobre la torta, el licorcito de sobremesa, el llover sobre mojado. ¡Fiesta en la plaza! El regocijo popular alcanza su clímax y radiante sobre el tablado reina Su Alteza Real el Alcalde Abramópulos.
Derecha taimada, derecha ramplona, derecha de Atenas 2004, derecha de qué sucios son los gitanos, derecha de nosotros no somos balcánicos, derecha cristiana y ortodoxa sí señor, derecha nueva, moderna, dinámica, derecha jeune loup, derecha con rostro de ejecutivo joven y firmada Balenciaga, derecha amable y cordial, derecha peligrosa. El alcalde de las verjas en las aceras, de las fuentecitas en los barrios bacanes y de los ghettos de prostitutas y albaneses sin iluminar y dejados de la mano de Dios, el alcalde de la cena anual para vagabundos el día de Navidad y sáquenme a estos roñosos de aquí el resto del año, el alcalde de la modernización y la privatización reina sobre el tablado triunfante. Los niños aplauden entusiasmados. Doy la espalda y compro mi diario.
Me refugio en el único café "upper 50" de la ciudad, el único lugar sin música atronadora y con grandes ventanales justo cuando a mi lado pasa un grupito de adolescentes vestidos de SS encabezados por un esmirriado caracterizado como Hitler y un grupo de jovencitas que quieren parecer vampiros se burla de una vieja loca y harapienta que habla con un bote de basura y así logran ser efectivamente vampiros.
Me calmo en Zonars... se está bien aquí con un cafecito y un cigarro rodeada de cabezas canas y silencio. La ceja ha dejado de temblar.
Me doy una vuelta por Klafmonos a hacerles compañía a los kurdos que hoy tampoco ríen. No sé qué demonios me cuenta esta mujer viejísima que tiene mi edad pero entiendo su mirada. Me queda algo tibiecito en el pecho.Pero para volver a mi cueva he de volver a atravesar el Reino de la Gran Alegría. 22.30, ¡apogeo! Ahora se ha concentrado una muchedumbre digna de mejor causa y ya están esparcidas las vomitonas por el pavimento. Espero el autobús y se demora. Al próximo que me toque el culo le arranco los ojos con las uñas. Mejor subir YA a un taxi! y así, poco a poco y a su pesar, uno se va volviendo indefectiblemente misántropo.
Por suerte mañana entramos en Cuaresma...Lic.Bibiana Marta Tonnelier Moldes
El 21 Feb 99, vos, fhb escribiste:
> Te iba a pedir que nos explicases algo sobre lo más característico del
> Carnaval de Atenas (lo de las porras, yo lo viví una vez en directo), pero
> no sé si es el momento más apropiado.Sí, efectivamente no es el mejor momento... pero acabo de describir el carnaval de Atenas con lujo de detalles. Hoy por hoy, es eso... Otra cosa el carnaval en algunos pueblos del Norte...
Me voy a sambar, mejor...
> Kali mera (o algo así)
Kalo bradi !
Bibiana
Va la primera: Ya comienza, del Sabalero...
Callecita de adoquines
te harán vibrar con su canto
los negros de roncas voces,
los negros de duras manos.
Tan duras como la vida
de ese Sur montevideano
con sus rotos conventillos,
piezas de cuatro por cuatro
donde se amontonan hijos
y sueños casi castrados.
Al paso de las comparsas
se vuelve un infierno el barrio,
de los gastados pretiles
saluda el palomo macho
la danza de Rosaluna
sobre el antiguo empedrado
Tiritar de escobilleros,
las lonjas vienen llamando
el enjambre de negritos
que son gorrioncitos pardos.
De las vías de Palermo
saltan recuerdos de antaño
cuando la Diosa Gularte
plumereaba su reinado
en los calientes febreros
con tamboriles quemados.
Y la noche de yacumensa
de vino se está pintando
y en el Convento del Medio
serpentean los volados.
Revolotear de abanicos
en las abuelas de barro
quebrando los almidones
el parche de tantos años.
Cuando levanta el repique
se eriza el inquilinato
y es el grito de esta raza
que se trepa a los tejados
para cantar sus cantares
tan libres como los pájaros.
Con sus rotos conventillos... etc.
La danza de Rosaluna... etc.
Y se va la segunda....
Los Futuros Murguistas, de Jaime Roos
lindo, sobre la tradición...
Una sombra junto al medio tanque,
sin un mango en el bolso,
con el buzo en los hombros,
bien peinado patrás,
estudiando el ensayo,
apurando las brasas,
codiciando callado
la pintura y el disfraz.
Relojeando a las pibas
de una noche de enero,
calibrando las copas
de los del mostrador,
el futuro murguista
garronea un cigarro
mientras tanto le aclaran
"no salís si sos menor".
Les hablará de su infancia
cuando llegue el momento,
sin decirlo en palabras,
sin nombrar al dolor.
Bastará con su acento
en la noche estrellada
en la cuerda de primos
con un pueblo alrededor.
¿ De dónde vienen,
de dónde salen
los herederos de
la tradición ?
Escuchen otra voz.
¿ De quién será ?
La murga vive,
nadie la enseña en ningún lugar,
los botijas se la saben
y después quieren cantar.
Iluminando el pasado,
desafiando al futuro,
denunciando el presente
con un simple ritual
los futuros murguistas
van a ver cada noche
a la murga ensayando
el futuro carnaval.
Hay tradiciones
que están más muertas
que un faraón.
¿ Quién baila el pericón ?
¿ Quién pide que le den
la comunión ?
Hay otras vivas
en las esquinas de la ciudad.
Los botijas las aprenden
aunque los quieran parar.
Iluminando el pasado... etc.
Tengo muchas, muchísimas.... si alguien quiere me avisa.
Montevideo, Carnaval, Dionisos, Que nunca falte!
Fri, 26 Feb 1999 15:47:21 -0300
"Veronica Traversa" <veronisa@adinet.com.uy>
Bibiana y Cofradia memoriera en general:
Por aqui el Carnaval sigue "vivito y coleando". Por supuesto que tambien esta aquello de "Carnavales eran los de antes" que siempre hay quien dice acerca de todas las cosas y seguramente sea cierto, pero...
En Montevideo sigue habiendo, como recuerda Bibi, "tablados" en todos los barrios y como son espectáculos casi públicos muchisima gente se acerca.
Quiero decir que si bien se cobra entrada, estas suelen ser para "las sillas", en muchos lugares también puede ir la gente sin pagar entrada siempre y cuando no se siente o se lleve su silla desde su casa. Esto es así sobre todo en los Desfiles de Carnaval y Llamadas que son espectáculos públicos.
"Tan triste como un murguero" (de una cancion de Jaime Roos), esto es tal cual, pocas cosas hay mas tristes que un murguero, con estética payasesca y lánguida y canto de tono festivo, pícaro y mordaz. El canto de las murgas siempre ha estado comprometido con lo *cotidiano* y con la realidad social.
En épocas del reinado de la bestia (léase dictadura militar) la murga era lo unico que quedaba para seguir "respirando" en forma colectiva y siempre se las ingenieron para filtrar aires rebeldes y libertarios en su canto. Ahora, por ejemplo, en democracia, digamos, no tienen compromisos (en general) de ningun tipo y no perdonan nada ni a nadie. Todo esto acompaniado de humor, ironia y cierto "lirismo". Por decirlo de alguna manera las murgas tienes sus "alas".
Muy otra cosa es el candombe, aca sobran las palabras. Si bien hay canciones varias con este ritmo, para Carnaval y el resto del anio, los tambores se bastan a si mismos para producir su propia magia "ellos ya son el canto y nosotros la.. la.." (del canto de una comparsa). Este ritmo viene "de abajo", de todos los abajos posibles, de lo que se relaciona con "abajo" en lo social, en lo emocional -lo instintivo: sexual y agresivo, aca lo agresivo en el mejor de los sentidos, movimiento, acto, etc...- y yo siento que tambien de abajo de los pies, del centro de la tierra.
Los tambores generan su propia alquimia (mucho mejor de noche y cerca del fuego donde se templan las lonjas) pero aqui la magia no viene desde el cielo si no desde las raices, las del cuerpo y las de la tierra. Es un ritmo monotono que juega con intensidades, volumen, y esas cosas pero que no tiene muchas otras variaciones. Mas bien diria que es justamente esa "insistencia, obstinacion" grave y apasionada que ademas de agarrar a la gente de los pies y hacerla mover va como "levantando represiones". No puedo decir lo que quiero decir pero se parece en algo a lo que estoy diciendo. :))).
El candombe en mi vida _y por si no se nota_ tiene un lugar ahi donde esta lo "sagrado", la musica ritual de aqui por excelencia. En Carnaval aqui tambien se "arrancan" carteras, orejas, polleras, etc...
Si bien habra quien diga que esto tiene que ver con este momento social y la canalizacion de la violencia que generan las dificultades economicas y esas cosas y quizas tengan razon, no me lo creo del todo.
Por mas que sea molesto y cause cierto temor y molestias varias siento tambien en esto algo de la irrupcion de lo dionisiaco. Quizas sea un disparate, quizas no. Este mensaje ha sido lo suficientemente largo y divaguero como para cortarlo aqui mismito,
"se van, se van, los patos
los Asaltantes se van
se va La Gran Muñeca
la Milonga Nacional"(de Retirada de los Asaltantes con Patente, viejisima)
" se va, se va, la murga
aunque ya nunca
quiera decir adios
... se va, se va la murga
y al despedise quiere regresar"(de Retirada de Jaime Roos, de hace relativamente poco tiempo)
Tanta retirada es porque les mando saludos hasta el proximo mensaje.
Veronica
PD: Que nunca falte!
(verso primero de "La Margarita", CD de "murga" continua, musica Jaime Roos,
trovador y letra Mauricio Rosencof, dramaturgo y ex guerrillero tupamaro)
Que nunca falte!
Mascaradas de Tracia (muy largo......)
Fri, 26 Feb 1999 22:12:34 +0100
De "El Carnaval", Julio Caro Baroja:
"Parece ser (...) que el Rev. Wentworth Webster señaló una posible semejanza entre las mascaradas suletinas y las modernas mascaradas griegas, en las que se ha pretendido encontrar vestigio de un antiquísimo rito dionisíaco, de Tracia: las mascaradas muy conocidas de los folkloristas.
Estas fueron descritas en detalle por R. M. Dawkins (...) que se basó, en parte, en las observaciones de un autor griego, Vizyenos. (...) La descripción que sigue es una traducción (...) de la que dio sir W. Ridgeway en su ya viejo libro sobre los orígenes de la tragedia, de la mascarada que se celebra en Viza y otros pueblos cercanos de Tracia, el lunes de Carnaval.
Indicaré primero el número de actores y su atavío:
I) Dos "kalogéroi", que desempeñan las partes principales y que deben ser hombres casados. Su disfraz consiste en un tocado, formado por una piel de macho cabrío rellena de paja, semejante a un gran morrión, que llega a un pie o 18 pulgadas de altura sobre la cabeza, adornada en la parte superior por un trozo de cinta colorada. La piel cae sobre la cara y el cuello, con agujeros para los ojos y la boca, cual una careta. Llevan, además, tres o cuatro cencerros colgados de la cintura y las manos ennegrecidas. Sus hombros, rellenos de paja, parecen asimismo monstruosos. De esta suerte resultaban protegidos de los golpes con que antaño se les recibía.
Antes, también, el tocado podía estar hecho de piel de zorro o de lobo; y sobre los hombros se colocaban pieles de cervato, y por encima de las piernas una de macho cabrío. No obstante lo característico de los kalogéroi era y es la careta y los cencerros. Parece por esto -dice Ridgeway- que la semejanza de cada uno de ellos con un animal estaba más acusada antiguamente que ahora.En Ágios Géorgios, uno de los kalogéroi llevaba un falo de madera y el otro un arco, semejante a una ballesta, pero hecho tan solo para lanzar cenizas, etc. El portador del arco era el jefe, y el del falo, una especie de criado o acompañante. Al final, el del falo hiere al otro.
II) En segundo lugar van dos muchachos vestidos de chica: "korítsiai" (llamados también "nymfes", novias). En la localidad citada más arriba se solía elegir entre los hombres solteros a dos que hicieran de korítsiai para un plazo de 4 años, así como entre los casados a los kalogéroi. Los que hacían de muchachas llevaban unas faldas blancas, delantal, corpiño de aldeana abierto por delante y pañuelos sobre la barbilla y cabeza.
Un tercer pañuelo les colgaba por detrás de la cabeza; del final de éste salía un cordón negro que, con mucha propiedad, parece la trenza. Las korítsiai reprimen ciertas familiaridades excesivas con pañuelos anudados en los que meten unas cuantas balas.III) Aparece en tercer lugar en la mascarada el personaje llamado "Babo", palabra que generalmente se suele usar para representar a una vieja. En algunas ocasiones este tercer personaje va sustituido por la "katsivela", de la que más abajo se habla. Un hombre disfrazado de vieja hace de "Babo".
Lleva un cedazo que contiene un trozo de madera u otro objeto extraño que hace el papel de niño. De este niño ("liknites") se dice que es un sietemesino de padre desconocido. La vieja unas veces aparece como madre, otras como nodriza.IV) Los katsivéloi son personajes de importancia secundaria al lado de los kalogéroi y las korítsiai. Los katsivéloi son gitanos. Según Vizyenosm suelen ser 3 o 4, varones, aunque incidentalmente cita a una mujer: la katsivela. Dawkins vio solo dos: un hombre con su mujer. Llevan una vara de diez a doce pies de larga y sus caras y manos están ennegrecidas. La mujer, además de traje apropiado, lleva un pañuelo en la cabeza y un poco de pelo postizo.
V) Los últimos personajes de la mascarada son los policías o gendarmes: 2 o 3 jóvenes con espadas y zurriagos, que alrededor de sus feces llevan arrollados unos pañuelos bordados. Uno de ellos tiene un trozo de cadena para hacer capturas. Aparte del cortejo hay un hombre que toca la gaita.
Veamos ahora en qué consiste la función.
En primer lugar, los enmascarados recorren todo el pueblo y visitan cada casa pidiendo. Suele dárseles pan, huevos o dinero. Los dos kalogéroi van a la cabeza, llamando ruidosamente a las puertas con el falo y el arco. Con éstos suelen bailar las korítsiai ante las amas de casa, una vez que hayan dado el aguinaldo correspondiente.El katsivélos (o los katsivéloi) con la katsivéla van detrás. Tienen el privilegiode espantar a las gallinas y recoger los huevos que haya en el ponedero.
Un motivo que se repite con frecuencia es una pantomima obscena entre el katsivélos y su mujer ante las casas y sobre los montones de paja.
Por la tarde, ninguna casa queda sin haber sido visitada. Entonces todo el pueblo se reúne en la explanada que hay ante la iglesia donde se verifica la representación propiamente dicha. Comienza con una danza en la que toman parte todos los personajes. Los policías bailan blandiendo sus espadas desenvainadas. Después se retiran todos, dejando campo libre al katsivélos y a su mujer.
Estos gitanos hacen de herreros. El katsivélos se sienta en el suelo y lo golpea con una piedra, mientras que la mujer, también acurrucada, se alza y baja las faldas. Se considera que ésta es una imitación del acto de forjar una reja de arado: el hombre martillea como un herrero y el aventar con las faldas representa la acción de un par de fuelles.En esto el niño de la vieja se finge que comienza a ser demasiado grande para la cuna, es decir, el cedazo donde está, y al mismo tiempo en que pide de comer y beber, dando muestras de gran apetito, pide también una mujer.
Esto va seguido, según Vizyenos, de la persecución de una korítsia por parte del jefe de los kalogéroi y por la celebración de un matrimonio burlesco entre ellos, parodiando el rito griego.Luego el primer kalogéros, después de varias evoluciones, se sienta sobre el falo. Su camarada, atrapándole por detrás, le hiere con su propio arco, y a consecuencia de la herida cae muerto al instante. Después de cerciorarse de que está muerto, el asesino pretende desollarle.
Mientras que el primer kalogéros yace muerto de este modo, su mujer se lamenta con grandes gritos, arrojándose sobre el cuerpo postrado. A sus lamentos se unen los del asesino, arrepentido, y los de los demás actores, que hacen una imitación de los funerales griegos, quemando estiércol, como si fuera incienso, y pretendiendo cantar con cierta propiedad. Finalmente levantan el cadáver y lo llevan fuera. El kalogéros asesinado súbitamente resucita.
A continuación viene la parte de la función que aún hoy día se toma muy en serio. Consiste en una nueva simulación de la forja de una reja de arado; pero ahora se trata de una reja auténtica. Una vez que se supone terminada, lanzando los utensilios empleados al aire, se dice: "también el año que viene", y se trae un arado. En vez de bueyes, son uncidas las korítsiai, y lo arrastran alrededor de todo el pueblo dos veces, en dirección a la que aparentemente lleva el sol. Uno de los kalogéroi conduce el arado y el otro va delante, mientras que un hombre va detrás echando simiente que lleva en una cesta.
Mientras que se ara, todos gritan: "¡Que la fanega de trigo valga diez piastras!" "¡Que la fanega de centeno valga cinco piastras!" "¡Que la fanega de cebada valga tres piastras! Amén" "¡Oh Señor, que el pobre pueda comer! Y no sólo esto. ¡Qué el pobre pueblo quede harto, satisfecho! ¡Oh Señor!"
De: "fhb" fhb@adv.es
Carnavales, dionisos y viejos ritos
> Parece ser (...) que el Rev. Wentworth Webster señaló una posible semejanza entre las mascaradas suletinas y las modernas mascaradas griegas, en las que se ha pretendido encontrar vestigio de un antiquísimo rito dionisíaco, de Tracia: las mascaradas muy conocidas de los folkloristas.
> A continuación viene la parte de la función que aún hoy día se toma muy en serio. Consiste en una nueva simulación de la forja de una reja de arado; pero ahora se trata de una reja auténtica. Una vez que se supone terminada, lanzando los utensilios empleados al aire, se dice: "también el año que viene", y se trae un arado. En vez de bueyes, son uncidas las korítsiai, y lo arrastran alrededor de todo el pueblo dos veces, en dirección a la que aparentemente lleva el sol. Uno de los kalogéroi conduce el arado y el otro va delante, mientras que un hombre va detrás echando simiente que lleva en una cesta.
Esta union entre el sol y el arado es siempre interesante. Acabo de leer en algun lado la hipotesis de que los problemas de fechas miticas se originan porque al inventar la agricultura es cuando se necesita el calendario anual solar, y antes de eso es mas logico contar por "lunas" que por "soles" (y un sol, por cierto, amigos numerologos, son TRECE lunas)
Dioniso andaba siempre liado con demeter, no?
> Mientras que se ara, todos gritan: "¡Que la fanega de trigo valga diez piastras!" "¡Que la fanega de centeno valga cinco piastras!" "¡Que la fanega de cebada valga tres piastras! Amén" "¡Oh Señor, que el pobre pueda comer! Y no sólo esto. ¡Qué el pobre pueblo quede harto, satisfecho! ¡Oh Señor!Ese uso indefinido de "Señor" me recuerda a uno de la mili, que era la unica cancion que acapte cantar :-)
"Tu que controlas el viento y mar
Haces la calma, la te-mpestad
Ten de nosotros, señor, piedad
piedad, señor, señor, piedad
Fecha: Mon, 1 Mar 1999 14:29:11 +0100
De: Alejandro Rivero Gracia <rivero@wigner.unizar.es>