Empirismo y medicina

Daniel decía:

""Pero, digo yo, cuanto de las "creencias populares" partira a la vez de observaciones que podriamos llamar cientificas. La *uña de gato* es una planta que ayuda a impedir el avance del cancer y los medicos larecomiendan en ese sentido.

Pero no tenia los mismos efectos cuando la recomendaban los curanderos? los curanderos no la habian conocido desde la observacion y la experimentacion? Creo que hay que comenzar a revalorar los conocimientos que vienen de abajo. Son los que permitieron sobrevivir a nuestras comunidades antes del ingreso de lo occidental.""

Totalmente de acuerdo. Existen casos incluso mucho más claros de aprovechamiento de la fitoterpaia popular en la industria

farmacéutica (de hecho es el origen de prácticamente la totalidad de los fármacos actuales) desde los ergóticos que comentaba Joaquín derivados del cornezuelo de centeno, hasta uno de los más recientes como el tejo. Es un árbol con ancestral fama de ser bueno para el tratamiento de todo tipo de tumores y un extracto de él, el taxol, es uno de los más recientes y eficaces quimioterápicos antitumorales empleados en diversos tipos de cáncer como el de mama o el de ovario.

La lista es casi infinita. De hecho múltiples instituciones científicas piden continuamente una mayor investigación de los efectos reales de las plantas medicinales utilizadas en la terpéutica popular. Hace poco el Colegio Británico de Medicina reclamaba un mayor esfuerzo en el interés de los méultiples usos terapéuticos del Cannabis.

Y los estrógenos vegetales o fitoestrógenos prometen ser de gran importancia en un futuro cercano en los complementos dietéticos de las mujeres menopáusicas.

Sin embargo, si bien la eficacia de muchos de los remedios populares en general está fuera de toda duda, lo difícil es saber, hasta la realización de estudios serios randomizados y controlados sobre su eficacia, cual de ellos es realmente eficaz y cual no. Primero porque la transmisión oral muchas veces presenta problemas en cuanto a las noticias finales del uso de las plantas. Por otro, que no todos los usos de plantas medicinales son de base empírica, es decir a raíz del ensayo-error durante siglos.

Así el uso de algunas se basa más en mecanismos mágicos o de simpatía. Por ejemplo, en la zona valenciana es muy común el uso para los cálculos renales de una planta conocida como "trencapedres" (rompe-piedras) en base a que es una planta silvestre muy resistente que sule crecer entre las grietas de los terrenos rocosos y popularmente se atribuye que ha sido la planta la que ha conseguido hacer esa grieta en la piedra, con lo que más fácilmente conseguirá romper las piedras de los riñones.

Por supuesto esta interpretación del origen del uso de esta planta es otra elucubración o hipótesis no comprobada como decía de las que daba Joaquín, y es precisamente al estudio crítico de estos orígenes en otros aspectos a lo que me estoy dedicando. Pero en general, igual que no podemos decir que las plantas medicinales no sirven para nada, tampoco podemos afirmar con garantías (por el momento) que todas ellas sirvan eficazmente para aquello para lo que tradicionalmente se utiliza.

Medicina científica

Joaquín contestaba:
""La explicacion de un fenomeno, luego de la comprobacion experimental, ya sea en animales o en humanos, ya sea hecha personalmente o por otros, y llegados esos experimentos a un resultado; es una explicacion de COMO sucede ese fenomeno y a eso se llama explicacion CIENTIFICA""

También de acuerdo. Pero creo que existe una confusión terminológica en la que habitualmente caemos todos. Una cosa es na comprobación o una explicación científica y otra una explicación de la medicina científica. Me explico.

Para considerar una asociación o explicación como científica debe cumplir los requisitos del método científico, instrumento básico de toda la ciencia moderna, desarrollada en la Europa occidental a partir de la Revolución Científica del siglo XVII y caracterizada fundamentalmente por basarse en la comprobación empírica y no en las explicaciones de los textos clásicos, considerados hasta entonces como axiomas.

Su proceso puede ser muy variado pero requiere primero la constatación bjetiva de datos objetivos (o intersubjetivos) y repetibles. Es decir, hay que comprobar rimero estadísticamente que existe tal asociación por ejemplo, entre andar descalzo y tener una laringitis; una vez comprobada esta asociación se formula una hipótesis provisional que explique dicha asociación y despues se valida o descarta tal hipótesis, ya sea en base a experimentación con control de otras variables que puedan intervenir o comprobando si la hipótesis pronostica adecuadamente los efectos hallados en el primer paso.

En el supuesto anterior se podría realizar un estudio de cohortes haciendo a un grupo andar descalzo sobre suelo frío unos días y a otro con zapatillas bien acolchaditas y se estudiaría la incidencia de laringitis en ambos grupos. La medicina científica moderna se ha ido elaborando a lo largo de estos cuatro siglos sobre este proceder y ha llegado a grandes conclusiones sobre las que se cimenta el saber médico científico.

Sin embargo sobre la mayoría de las asociaciones patogénicas aportadas por el saber popular no se ha realizado ningún estudio de estas características (es decir ningún estudio científico), normalmente por miopía de los propios médicos que en su mayoría a la hora de plantear estudios consideran estas asociaciones como simples patrañas.

En su lugar, los que pensamos que la gente y la memoria colectiva es mucho más sabia que lo que nos pensamos los médicos, aceptamos sin contrastar la validez de dichas asociaciones e intentamos explicarlas en base a los paradigmas de la ciencia que conocemos. Esto es lo que podríamos llamar explicación de la medicina científica, pero que no tiene por qué ser una explicación científica. Y puede entonces ocurrir tres cosas:

1. Que realmente tal asociación exista y que la hipótesis explicativa sean correctas y que si hiciésemos un estudio según el

método científico encontrásemos que lo son. En cualquier caso no podemos asegurarlo hasta que no se realicen.

2. Que exista la asociación (como podría ser el caso de la eficacia de la acupuntura en determinadas dolencias) pero que los paradigmas de la medicina científica moderna no sean capaces de explicar, sencillamente porque la medicina científica no es más que un sistema médico entre otros muchos y no tiene por qué ser la única cierta y verdadera ni es capaz de explicar muchos de los enigmas existentes.

Aunque aceptemos, por ejemplo, que el "mal de ojo" existe (y no cabe duda de que existe), buscarle explicaciones basadas en los actuales esquemas de la medicina científica quizá no tenga mucho sentido, o al menos sean por el momento invalidables tales explicaciones.

3. Que encontremos una interpretación basada en nuestros conocimientos médicos que nos satisfaga intelectualmente, pero que, sin embargo, no exista tal asociación real. Así, por ejemplo, se me ocurren ahora explicaciones científicas sobre la influencia de la fase lunar en el número de partos, basadas en aumentos de la presión intramniótica por la fuerza gravitacional de la luna como ocurre con las mareas. Sin embargo múltiples estudios "científicos" que han buscado esta asociación no la encuentran (sí la han encontrado, por ejemplo, con suicidios, infartos de miocardio, crisis esquizofrénicas, conductas violentas,...). Y es que tal asociación no se basa en hechos empíricos observados siglo tras siglo sino en deducciones a partir de una cosmovisión galénica más amplia.

Tienes razón cuando dices:

En oportunidades, ante el requerimiento del propio paciente o de su entorno (familiares y amigos) que siempre exigen un diagnostico y un tratamiento inmediato cuando el medico aun no termino con las parcticas semiologicas, ni posee los estudios auxiliares. ...

Por supuesto es mucho más honesto dar o idear una explicación que no sea incongruente con el sistema médico que utilizamos a consultas sobre achaques no incluidos en la taxonomía patológica de nuestro sistema. Cuando una embarazada con lumbalgia nos consulta angustiada porque el niño se le cuelga de los riñones y se los va a descolgar no bastará con que le demos un analgésico y le digamos que eso de que los niños se cuelgan de los riñones son tonterías.

Tendremos que darle e incluso inventarle si fuera necesario una explicación coherente con su esquema fisiológico que la tranquilice, e incluso muchas veces solicitar un análisis de orina para que acepte con garantías nuestra convicción de que los riñones no están afectados. Totalmente correcto.

Lo que me resulta curioso es cuando buscamos para nosotros mismos y nos creemos dichas explicaciones no contrastadas a asociaciones patogénicas que tampoco están demostradas. Y ahí es donde voy a discutir un rato contigo (y repito, en ningún caso estoy convencido de que lo que digo sea más cierto que lo que dices tú):