EL JUDIO ERRANTE Tue, 09 Feb 1999 10:45:29 +0000
Edith:
Me da gusto conocerte, te agradezco que te hayas dirigido a mi, pero mi pregunta respecto al judío errante no fue, ni pensado, en forma peyorativa, tengo varios amigos judios de quienes tengo muy buena impresión. Mi pregunta fué hacia la LEYENDA del judío errante, este, se supone fue un hombre que vivió en tiempos de Jesus, y cometió algún acto negativo ( que no recuerdo), y fué condenado a vagar eternamente hasta el fin de los siglos sin poder morir ni envejecer nunca, por lo mismo su sufrimiento es eterno pues sus afectos y amores mueren, pero el jamás.
Deseo que quede aclarado que mi pregunta no fue con el afán de ofender a ninguna raza del planeta, pues al fin y al cabo, todos somos errantes en esta vida.
Saludos cariñosos de Hermelinda
Creo que Hermelinda está revolviendo varias leyendas, pero no estoy seguro. Una leyenda dice que al soldado que punzó a Jesús con la lanza se le condenó a ser inmortal y vagar por el mundo hasta el final de los tiempos.
Hay otra leyenda que dice que Cain, después de matar a Abel, fue condenado a la inmortalidad, como castigo. Y que su regreso anunciaría el fin del mundo.
Los del juego de rol de Vampire mitologizan que a Cain lo hicieron el primer vampiro.Hasta donde yo recuerdo, el judío errante era un mito de un barco fantasma o algo así, pero mis arcaicas fuentes de información no están disponibles en este momento (están en junta de maestros).
Saludos desde México, Norbert Schwartz
-------¿Ése no era el holandés errante? ¡ya se me está haciendo una confusión todo ésto! :-)
Saludos, Angel
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10/02/1999Me dijeron que el mito del judío errante se puede encontratr en el libro del "martir del Gólgota" en Editorial Porrúa (para los mexicanos). El resumen es que fue una persona que le hizo algo desdagradable (el acto varía) a Jesús durante el proceso de crucificción y fue condenado a ser inmortal.
Norbert
10 Feb 1999 15:26:33 -0400 bertar@telcel.net.ve
Mis respetos:
Judío errante, personaje central de una leyenda acerca de un judío que se negó a que Jesucristo, cargado con la cruz, descansara en su casa camino del Calvario. Por esta razón, Jesús le condenó a vagar por la faz de la tierra hasta su segunda venida. De la época medieval procede una leyenda parecida, en la que no se identifica al personaje como judío, pero cuando en el siglo XVII una obra alemana le describe como tal, la leyenda alcanzó gran popularidad, siendo a menudo utilizada como vehículo del antisemitismo. Entre las muchas obras literarias que tratan esta leyenda, destaca la del novelista francés Eugène Sue, El judío errante (1844-1845).
Espero haber sido útil.
### Neuvillette ### 10/02/1999
"ANTONIO CASARES" <vgarciaal@nexo.es>
EL JUDÍO ERRANTEEs un personaje legendario, condenado a la inmortalidad y a caminar hacia el día del Juicio final por haber maltratado a Jesucristo en el camino del Calvario. A partir del siglo XIII, esta leyenda adquirió tres formas distintas:
1º.- José Cartafilus, portero de Poncio Pilato, cuya historia refieren Roger de Wendover, Mattieu
Paris y Philippe Mouskes. Es curioso señalar que un personaje de Borges en "El inmortal" se llama precisamente Joseph Cartaphilus y esto no parece ser mera coincidencia, pues no era Borges persona que dejara al azar sus referentes literarios o míticos.
2º.- Buttadeo, conocido principalmente en Italia.
3º.- Malco o Malchus, personaje de los misterios dramáticos.
En el siglo XVII, un autor alemán (¿Chrysostomus Duduloeus?) lo presentó como un judío, el "judío eterno", llamado Ahasverus o Asuero (1602), que en la traducción francesa de 1609 se convirtió en el "judío errante". A partir de entonces la leyenda se extendió con gran rapidez, a través de las imágenes populares, las estampas y los romances. El judío errante, personificación del destino del pueblo judío después de la muerte de Cristo, ha inspirado a escritores como Schiller, Goethe, Chamiso, Shelley, al ya mencionado Borges y, especialmente, a Eugenio Sue, que, con su novela "El judío errante", ha sido el escritor que más ha contribuído a la difusión de este mito en el mundo actual.
Para Cirlot, la leyenda del judío errante, Ahasvero, es de origen occidental. Su substrato simbólico es la idea del hombre que no puede morir, o que, tras su falsa muerte (rey don Rodrigo, rey Arturo, don Sebastián (1), etc), ha de retornar. Se puede relacionar esta tradición con la del "eterno joven", el oriental Jádir.Según Jung, se trata de un mismo símbolo que alude a la parte imperecedera del hombre, como el mito de los dioscuros y el de Géminis.
(1) La leyenda del rey portugués don Sebastián es de un interés sumo para conocer a fondo la historia de Portugal. Sin ese mito, base fundamental del sebastianismo, no se podría concebir la evolución del pensamiento político luso ni una obra tan vasta como la de su admirador, mentor constante y cantor Fernando Pessoa. En "Mensagem" hay un poema dedicado a él y todo el pensamiento de Pessoa está recorrido por ese personaje central. También es fundamental para conocer el esoterismo pessoano.
He aquí el poema:
D. SEBASTIAO
REI DE PORTUGAL
Louco, sim, louco, porque quis grandeza
Qual a Sorte a nao dá.
Nao coube em mim minha certeza,
Por isso o areal está
Ficou meu ser que houve, nao o que há.
Minha loucura, outros que me a tomem
Com o que nela ia.
Sem a loucura que é o homem
Mais que a besta sadia,
Cadáver adiado que procria?
En el mismo libro tiene otro poema titulado "A ÚLTIMA NAU" con el mismo tema, que empieza:"Levando a bordo El-Rei D. Sebastiao..."
Un libro antisemita que yo no he leído (sólo lo señalo) es el del poeta, amigo de Pessoa, Mario de Sá-Carneiro, "La invasión de los judíos". Este poeta se suicidó en París. Era de gran tamaño y se hinchó de tal manera al morir que apenas cabía en el ataúd. No le importó a Saa que Pessoa tuviera orígenes judíos.
Postdata.
Si alguien tiene interés especial me puedo explayar en el tema del sebastianismo y del Quinto Imperio, que da para una tesis (o más) y, en mi caso, para una novela que trabajé después de mi viaje a Lisboa, que marca un giro, no sé si radical, en mi vida y en mi poesía. También escribí como consecuencia de dicho viaje un libro de poemas que llamé, no con mucha imaginación me parece, "Fado".
Ambos, novela y libro de poemas, permanecen inéditos. Y es que en este país hay que ser, si quieres publicar, además de escritor, pelota mayor del reino (vulgar lameculos) y, sobre todo, políticamente correcto. Y yo, desde luego, soy incorregible y así me moriré. Ya es tarde para volverse atrás, suponiendo que quisiese hacerlo. Cuando quiero devolver, pienso en ellos.
Saludos radicales, Antonio Casares
Lo que yo sé es que el Judío Errante es Lázaro. Jesús lo resucitó. Desde luego,. ¿no se iba a volver a morir, no?
Saludos Jorge Claudio Morhain Máximo Paz ARGENTINA
Por lo que se, el mito del barco fantasma está íntimamente relacionado con el del holandés errante. Hasta tal punto que son el mismo. Aunque se puede hablar de barcos fantasma que nada tienen que ver con el Holandés ni otro humano cualquiera. Creo.
" Gharlhahath" gharsa@retemail.es
Fri, 12 Feb 1999 04:29:42 +0100
"Alejandro González" agonza59@encina.pntic.mec.es
Por benevolencia de los discípulos del filósofo Gustavo Bueno tenemos (¡quién iba a decirlo!) disponible en Internet el siguiente jugosísimo ensayo de Feijoo sobre el Judío Errante. Es largo, pero me ha parecido que merecía la pena enviarlo completo. Tomado de
http://www.filosofia.org/bjf/bjfc225.htm :
«Benito Jerónimo Feijoo(1676-1764), _Cartas eruditas y curiosas_/ Tomo segundo, Carta XXV:
Del judío errante
1. Muy señor mío: La especie del Judío Errante, que Vmd. me pregunta, si se encuentra en algún clásico, y qué fe merece, no en un Autor sólo se halla, sino en varios, y clásicos algunos de ellos, aunque con alguna variedad en una, u otra circunstancia.
2. El primero que, según yo entiendo, la dio al Público en Historia formada, fue el célebre Historiador Benedictino Anglicano Matheo de París, el año 1229. Según este, vino por aquel tiempo (vivía en él el mismo Historiador que lo refiere) un Obispo Armenio a Inglaterra, recomendado por el Papa, para que le mostrasen las reliquias de los Santos, que había en aquel Reino, y le diesen las demás noticias, que él solicitase pertenecientes al Culto Divino, que se practicaba en él.
Sobre la especie, ya entonces algo vulgarizada del Judío Errante, y que este andaba por las Regiones Orientales, pareciendo a varios Curiosos, que este Prelado por tener su Patria habitación, y Diócesi en una de ellas, no podía menos de estar algo instruido en el asunto, le hicieron sobre él diferentes preguntas; y no sólo a él, mas también a sus domésticos; esto es, si había realmente tal Judío Errante; si vivía aún, por dónde andaba, qué hombre era, y qué decía de sus sucesos? Respondió el Prelado, que dicho Judío realmente existía, y andaba entonces por la Armenia. Pero de sus sucesos quien dio más específica noticia fue un doméstico del Prelado, acaso porque podía explicarse mejor con los Ingleses, o en el idioma del País, o en el Latino. [307]
3. Este refería, que el Judío Errante, antes de su conversión, se llamaba Catafilo, y había sido Portero en la Casa de Pilatos: con cuya ocasión, cuando sacaron a Cristo Señor nuestro del Pretorio para crucificarle, para que saliese más prontamente le dio una puñada en las espaldas, a lo cual el Redentor, volviendo el rostro, le dijo: El Hijo del Hombre se va, pero tú esperarás a que vuelva. El Portero se convirtió luego, y fue bautizado por Ananías, que le puso el nombre de Joseph. El sentido de la profecía de Cristo era, que este Judío no había de morir hasta que él viniese a juzgar vivos, y muertos: la que en efecto en este sentido se estaba verificando, pues llevaba ya más de mil doscientos años de vida, aunque padeciendo a cada cien años unos amagos de muerte, porque a este plazo una gravísima enfermedad le debilitaba hasta representarle moribundo; pero luego sanaba, y se rejuvenecía, restituyéndose al vigor, y apariencia de treinta años de edad, que era la que tenía cuando Cristo murió.
4. Añadía el familiar del Obispo, que este Judío Joseph era muy conocido de su Amo, y había sido convidado por él, y huésped suyo, poco antes de emprender su peregrinación.
5. El Historiador citado dice, que este hombre respondía puntualmente, y con severo, y grave modo a las preguntas, que le hacían en orden a cosas antiguas, como de los difuntos que resucitaron cuando Cristo murió, y de las Historias de los Apóstoles: que mostraba siempre un gran temor de que estuviese cerca el Juicio final, por ser este el plazo de su vida, y se horrorizaba cuando hacía memoria del sacrílego desacato, que había cometido con el Redentor, aunque esperaba ser perdonado, por la mucha parte que en él había tenido su ignorancia.
6. Jacobo Basnage, Autor Protestante, en su Historia de los Judíos cuenta tres Judíos Errantes. El 1 más antiguo, llamado Samer, en pena de haber fundido el [308] Becerro en tiempo de Moisés. Otro el Catafilo de arriba, Gentil, y Portero de Pilatos. El 3 Judío, llamado Ausero, y Zapatero en Jerusalén. De éste se dice, que el año de 1547 pareció en Hamburgo, y que publicaba de sí, aunque variando nombre, y tal cual otra circunstancia, lo mismo que los Armenios del que decían haber conocido en su tierra. Este refería, que antes de su conversión se llamaba Ausero, y ejercía el oficio de Zapatero a la puerta de Jerusalén, por donde Cristo salió para el Calvario; en cuya ocasión, queriendo el Salvador, por sentirse muy fatigado, reposar un momento en su oficina, él, dándole un golpe, le repelió, y entonces Cristo le dijo:
Yo luego descansaré, pero tú andarás sin cesar hasta que Yo vuelva: que desde aquel punto empezó el cumplimiento del vaticinio, y se fue continuando siempre, porque siempre andaba peregrinando, sin parar en Provincia alguna. Era de estatura prócer, representaba la edad de cincuenta años, y prorrumpía en frecuentes gemidos, que los circunstantes atribuían a la tristeza, que le causaba la memoria de su delito.
7. Nuestro gran Expositor Agustín Calmet, en su Diccionario Bíblico, testifica tener en su poder una Carta escrita de Londres por la señora Mazarina (supongo que habla de la Duquesa Hortensia Mancini, sobrina del Cardenal Mazarini, tan famosa por sus aventuras, y trabajos, como por su hermosura) a la Duquesa de Bullon, en la cual se refiere, que por aquel tiempo arribó un Extranjero a Londres con la misma cantinela.
Decía, que había servido en el Diván de Jerusalén, cuando Cristo fue sentenciado a muerte; y pareciéndole, que no salía con la priesa, que él deseaba, le dio un gran empellón, diciéndole: Despacha, sal cuanto antes; ¿por qué te detienes? La respuesta del Señor fue la misma que se dijo arriba. Este aseguraba (dice la señora Hortensia) que había conocido a todos los Apóstoles, e individuaba las facciones, y vestido de cada uno; que había peregrinado por [309] todas las Regiones del Orbe, y no dejaría de peregrinar hasta el fin del mundo. Se jactaba de que con el tacto curaba los enfermos. Sabía muchas lenguas, y refería con tanta exactitud los sucesos de todos los siglos, que todos le oían con admiración. Habiendo un Caballero, insignemente erudito, habládole en lengua Arábica, al momento le respondió en el mismo idioma. Apenas se le nombraba Personaje alguno famoso en los anteriores siglos, a quien no se afirmase haber conocido. Decía, que se había hallado en Roma, cuando fue incendiada por Nerón; que había tratado con Mahoma, y conocido a su padre; visto al Saladino, al Tamerlán, a Bayaceto, a
Solimán el Grande, &c. Añádese en la Carta, que la gente simple le atribuía muchos prodigios, pero los prudentes le tenían por impostor.
8. El Autor del Espión Turco ( sea el que fuere, que aún pienso que no está averiguado ) en varias Cartas hace memoria del Judío Errante. En la Epístola 39 del Tomo 2, escrita a Ibrahín, y que corresponde al año de 1643, todo se ocupa en referir, que en París vio a dicho Judío, conversó con él, y le hizo mil preguntas de cosas antiguas. Díjole, que su nombre era Michob-Ader, que había sido Portero del Diván de Jerusalén, y todo lo demás que Calmet cita de la Duquesa Mancina, o Mazzarina: que había andado muchas tierras, leído mucho, y sabía Lenguas. Con todo, el Espión hizo juicio de que era loco, o impostor.
9. El mismo Autor, en el Tomo 5, Epístola 50, escrita Nathad Ben-Saddi, Judío, el año de 1666, le cuenta todo lo que el Judío Errante le había dicho en París tocante a los Judíos de la Asia Septentrional, y que cree son reliquias de los diez Tribus dispersos.
10. El mismo, en el Tomo 6, Epístola 6, el año de 1672, a Guillelmo, le dice a lo último, que por todas partes se habla de un Judío Errante, y que en aquel tiempo estaba en Astracán, y allí predicaba, que el Cristianismo sería reformado el año de 1700. Y en la Epístola [310] 7, escrita a Codabafrad Kheik, Mahometano, el mismo año de 1672, le da cuenta de todo lo que el Judío Errante predicaba, y vaticinaba en Astracán. Dice, que había allí un pariente suyo (del Espión) llamado Fousi, grande Viajero, Mercader, &c. y que de él había recibido poco antes una Carta con las noticias del Judío Errante.
11. Vaticinaba (dice el Espión) que hacia el año de 1700 de la Hégira de los Cristianos inundarían los Otomanos toda la Europa, o toda la Cristiandad de la Tierra Firme; que los Cristianos recurrirían a Inglaterra, como asilo, y allí se levantaría un gran Personaje, que hecho Caudillo de los Cristianos, conquistaría a Jerusalén: que entonces los Judíos abrirían los ojos, y reconocerían a Jesucristo por el verdadero Mesías. Pero el Espión lo refiere, no lo cree.
12. No obstante, lo cual, el mismo, en la Carta 17 del mismo Tomo, escrita el año de 1674 al Turco Alí Basa, a lo último da a entender, que creyó la profecía del Judío Errante, acaso para adular a los Mahometanos, pues dice de ellos, que inundarían la Europa el año de 1700.
13. Finalmente, el Padre Luis Babenstuber, Benedictino Alemán, en un Tomo dividido en tres libros, que imprimió en Ausburg el año de 1724 con el título Prolusiones Academicae, en que instituye, y trata cincuenta y una cuestiones Quodlibeticas curiosas; en la Prolución 16 del tercer libro propone la cuestión de si, fuera de Elías, y Henoch, hay en el mundo algún hombre de mayor edad, o más larga vida que Matusalén? En ella, después de tratar de Elías, y Henoch, entra en la especie del Judío Errante; en que habiendo referido casi lo mismo que Jacobo Basnage, con la diferencia de decir, que el que le examinó en Hamburgo el año de 1547 se llamó Paulo Eizio, Teólogo, añade lo siguiente: Visus est autem hic Iudaeus ab innumeris mortalibus in multis Europae partibus nempe anno Christi 1547. Hamburgi. Anno 1575. [311] Matriti in Hispania. Anno 1599. Viennae in Austria. Anno 1610. Lubecae. Anno 1634. in Moscovia. Alia plura loca sciens praetereo.
14. Estas son todas las noticias, que puede adquirir del Judío Errante. Por las cuales tiene Vmd. que este hombre, de dos modos peregrinó, el año de 1229 pareció en Inglaterra: el año de 1547 en Hamburgo: el de 1575 en Madrid: el de 1599 en Viena de Austria: el de 1610 en Lubek: el de 1634 en Moscovia; el de 1643 en París: el de 1672 en Astracán; y pocos años después en Londres. Digo pocos años después, sin determinar cuál, porque Calmet no nos dice la data de la Carta de la Duquesa Hortensia. Pero esta Señora, como consta de su Vida, escrita por Monsieur de San Euremont, en el Tomo 4 de sus Obras, pasó a Inglaterra el año de 1675, y murió en aquel Reino el de 1699; con que en este intermedio es preciso poner la segunda aparición del Judío Errante en Inglaterra.
15. ¿Pero podremos dar alguna fe a estas noticias? Juzgo que ninguna, moviéndome al disenso, no tanto la variedad de los Escritores en algunas circunstancias, pues esto sucede también a no pocas verdades históricas muy calificadas, cuanto el que la noticia más antigua, que se halla en los Historiadores del año de 1229: data sin duda muy reciente para un hecho tan antiguo. ¿Cómo es creíble, que de un suceso de tan extraña magnitud, tan peregrino, tan único en su especie, tan oportuno para apoyar la verdad de la Religión Cristiana contra los Gentiles, no hiciese memoria alguno de los Padres de los primeros siglos? Aun prescindiendo de esta gravísima importancia, porque añade un brillante de muy singular hermosura a la gloriosa Pasión del Salvador, era digno el caso, no sólo de las plumas de los Padres, mas aun de los Evangelistas.
16. ¿Mas cuál sería el origen de esta Fábula, supuesto que lo sea? Nunca en inquirir el origen de las Fábulas me fatigaré mucho, porque ordinariamente es un trabajo [312] inútil; ya porque aunque le tengan en algún suceso verdadero, que la ficción, o mala inteligencia han desfigurado, ese suceso no ha llegado a nuestra noticia; ya porque frecuentísimamente las Fábulas no tienen más principio, que la inventiva de un embustero, a quien se antojó fabricarlas. Y esto es comunísimo, cuando el embustero tiene algún interés en ser creído; lo que sin duda sucede en nuestro caso. Un hombre muy hábil, y sagaz, bien instruido en noticias históricas, y en ocho, o nueve lenguas, ¿qué vida más gustosa podría elegir que la de Tunante, fingiendo ser el Judío de que hablamos?
Podría discurrir por todos los Reinos de la Cristiandad, con acceso libre, aun a los Solios de los Príncipes, no sólo socorrido en lo necesario, mas aun para lo superfluo, por personas de todas condiciones, estimuladas para ello de la curiosidad, y de la piedad. ¿Qué más motivo, pues, es menester, que este, para que se fingiese esta patraña el primero que la practicó, y para que después le imitasen otros bribones, que quisieron hacer el mismo papel?
17. Pero si Vmd. quiere algo más que este común principio de infinitas Fábulas, digo algún principio particular de la del Judío Errante, le diré, que esta pudo tener su origen remoto en un hecho verdadero, y el próximo en otra Fábula, que desfiguró aquel hecho verdadero. El hecho verdadero, como conforme a la Escritura, a la Tradición, y apoyado por los Santos Padres, es la conservación del Profeta Elías sobre la tierra hasta el fin del mundo. Sobre este verdadero fundamento fabricaron los Mahometanos una Fábula, que refiere Bartholomé Herbelot en su Biblioteca Oriental, página 932. v. Zerib, citando al Autor del Nighiaristan {* Nota. Hay muchos Libros históricos Persianos con este nombre, el cual idioma Persiano significa sitio de diversión, o paseo, como advierte el mismo Herbelot, verbo Nighiaristan; pero no especifica de cuál de ellos sacó la Historia, que va a referirse}.
18. En el 6 año de la Hégira, después que los Arabes tomaron la Ciudad de Holvan, o Hulvan en la Siria, trescientos Caballeros, que volvían de aquella empresa, al acabarse el día, vinieron a campar entre dos montañas de aquella Región. Su Caudillo llamado Fadhilahc intimó a la Tropa hiciese, según el rito Mahometano, la Oración vespertina, que empieza, Dios es grande, pronunciando en alta voz estas palabras. Pero no bien lo hizo, cuando las oyó repetir de un sitio, donde no parecía persona alguna. Pensó al principio, que fuese el eco. Mas persiguiendo la repetición clara, y distinta de todas las palabras, al punto que iba prosiguiendo su oración, vino a caer, en que algún personaje invisible era el repetidor. Por lo cual, dirigiéndose a él, le dijo: Tú que me respondes, si eres del orden de los Angeles, el Señor sea contigo; y si eres del género de los otros espíritus, te conjuro para que te vayas; mas si eres hombre, como yo, hazte presente a mis ojos, para que yo goce de tu vista, y conversación. Al acabar de decirlo pareció ante él un viejo calvo, con un báculo en la mano, que tenía todo el aire de un Dervis, o Religioso Mahometano; el cual, preguntado de su nombre, y estado por Fadhilah, le respondió, que se llamaba Zerib-Bar-Elia, y que habitaba aquel sitio por orden de Jusu-Christo, que le había dejado en este mundo, para vivir en él hasta su segunda venida. Preguntole Fadhilah, ¿cuándo sería la segunda venida? A lo que respondió Zerib, que cuando varones, y hembras se mezclasen sin distinción de sexos: cuando la abundancia de víveres no minorase su precio: cuando los pobres no hallasen quien los socorriese, por estar enteramente extinguida la caridad: cuando se hiciese irrisión de la Sagrada Escritura, poniendo sus misterios en ridículas coplillas: cuando los Templos, dedicados al verdadero Dios, fuesen ocupados por los Idolos; entonces estaría próximo el Juicio final: y dicho esto, desapareció.
19. Este cuento envuelve un manifiesto trastorno de [314] lo que el Sagrado Texto dice del rapto de Elías, y de lo que consiguientemente a él, y a otros Lugares de la Escritura sienten uniformes Cristianos, y Judíos, de la conservación de aquel Profeta en la tierra hasta el fin del mundo. Elías tuvo aquel destino cerca de novecientos años antes de la venida de Cristo; y el cuento Mahometano atribuye a Cristo esta disposición. ¡Horrendo anacronismo! Pero nada extraño en la crasa ignorancia de los Mahometanos; los cuales con su mismo falso Profeta, en la inteligencia de la Escritura, confunden tiempos, y personas con la mayor extravagancia imaginable. En la Sura, o capítulo 3 del Alcorán identifica Mahoma en una misma persona a María, hermana de Moisés, y Aarón, con María Madre de Jesús, Señora nuestra, siendo aquélla mucho más anterior a ésta que Elías a Cristo. Y en la Sura 17, según le explica su famoso Comentador Gelaledin, la invasión de Goliat, y su Ejército contra los Israelitas fue castigo de haber muerto éstos a Zacarías, padre del Bautista; la de Nabucodonosor de haber muerto al mismo Bautista.
20. A vista de estos, y otros trastornos monstruosos de la Escritura, tanto del Viejo, como del Nuevo Testamento, muy frecuentes en el Alcorán, y en sus Comentadores, me ha ocurrido como verosímil, que algunos Mahometanos, confundiendo un Juan con otro, el Bautista con el Evangelista, aplicasen a una misma persona los dos dichos de Cristo, uno respectivo al Bautista, otro al Evangelista. Dijo Cristo del Bautista, Matth. capítulo 11; Ipse est Elias, qui venturus est. Y del Evangelista, Joann, cap. 21: Sic eum volo manere, donec veniam; lo que entendieron los demás Discípulos como un decreto de Cristo para la conservación de su vida hasta el Juicio final. De esta confusión de diferentes personas en una misma pudo originarse en los ciegos Mahometanos la ficción, o creencia de que Elías por disposición de Cristo está detenido vivo en la tierra hasta el Juicio final. [315]
21. La persuasión, pues, de ser Elías de quien pronunció Cristo: Sic eum volo manere, donec veniam, abrió puerta (si queremos creerlo así) al cuento Mahometano del Nighiaristan. Y este cuento divulgado, excitó a algún picarón (Mahometano acaso) la especie de atribuirse a sí mismo la disposición de Cristo para vivir hasta el fin del mundo, armado para esto con la narración, que arriba se dijo del Judío Errante.
22. Pero Vmd. aténgase en todo caso a lo dicho arriba, que no es menester buscar en las Historia desfiguradas el origen de infinitas Fábulas. La imaginación del hombre tiene una tan prodigiosa actividad para tales producciones, que es capaz de criar el todo de la mentira, del nada de la verdad.
Nuestro Señor guarde a Vmd.
{Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764), Cartas eruditas y curiosas (1742-1760), tomo segundo (1745). Texto tomado de la edición de Madrid 1773 (en la Imprenta Real de la Gazeta, a costa de la Real Compañía de Impresores y Libreros), tomo segundo (nueva impresión), páginas 306-315.}.
Biblioteca Feijoniana. Edición digital de las Obras de Feijoo.
Teatro crítico universal / Cartas eruditas y curiosas / VariaOviedo 1998
Las obras de Benito Jerónimo Feijoo, respecto a derechos de autor, pertenecen al dominio público. Esta edición digital es propiedad de la Fundación Gustavo Bueno, que la publica en internet a través del Proyecto Filosofía en español. Se puede utilizar y copiar libremente en usos particulares, docentes y de investigación. Queda autorizada su reproducción, uso en todo tipo de ediciones, incluso comerciales, &c., citando la procedencia. Versión realizada por Permeso S.L. por encargo del editor.
La adaptación a formato html ha sido subvencionada por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias.
© 1998 Fundación Gustavo Bueno (España) »
Fri, 12 Feb 1999 04:46:35 +0100
"Alejandro González" agonza59@encina.pntic.mec.es
1. «...cantando como el judío errante: "La muerte no puede nada contra
mí, lo sé muy bien..."» (carta de Santa Teresa de Lisieux a su amiga sor
María de San José, a quien pertenece el verso; 1897; tomado de
http://www.compostela.com/carmel/tlisieux/tlcarta6.htm#tlcarta219 ).
2. «En mayo de 1938, Sigmund Freud le escribe a su hijo Ernst, que ya
estaba en Londres: "En estos días negros solo hay dos perspectivas que
nos pueden reconfortar: reunirnos con todos ustedes y morir en libertad.
A veces me comparo al viejo Jacob, a quien sus hijos llevaron ya
anciano, a Egipto. Es de esperar que el resultado no será el mismo, un
éxodo de Egipto. Es hora de que Ajashverus pueda descansar en alguna
parte." (Jones, E. [1962] T. III, p. 245/6). En esta carta se identifica
[Freud] con Ajashverus, el Judío errante. Este personaje legendario, por
su condición de eterno nómada, pasó a ser el símbolo de todo el pueblo
judío. No es mi intención adentrarme a descifrar los múltiples
significados que esconden estas palabras. Solo quiero arriesgar una
hipótesis: ¿estaba seguro que esa iba a ser la última estancia para él y
los suyos, o temía que pudiesen ser enviados a otra parte,
como sucedió con muchos otros que encontraron solo asilo temporario en
suelo inglés?» (http://www.uyweb.com.uy/relaciones/9706/migracion.html).
3. «EL JUDÍO ERRANTE
por José Alarcón
Tras el juicio civil a que fue sometido Jesús por el tribunal judío del
Sanedrín y el interrogatorio político de que hace objeto a Cristo el
procurador romano Poncio Pilato, el odio vengativo de aquéllos y la
cobardía culpable de éste condenan al Redentor a la muerte de Cruz en el
Calvario.
Camino del Gólgota, según los Evangelios, un tal Simón de Cirene, que
venía de labrar sus campos, fue designado por los judíos para que
ayudara a Jesús a llevar el madero del suplicio hacia la colina del
martirio. Les seguía una gran muchedumbre del pueblo y algunas mujeres
"que se autoherían y lamentaban por Él".
En este punto del relato de la Pasión, la tradición piadosa, sin ninguna
base evangélica, intercalaba una leyenda solamente fruto de la
imaginación de los cristianos más de mil años después de la muerte de
Cristo, pero que contiene un simbolismo tan profundo que la celebración
anual de la Semana Santa no ha olvidado y que más de un poeta la ha
hecho suya para resucitarla.
Se cuenta que entre los judíos que insultaban y laceraban a Jesús
durante la Vía Dolorosa hacia el Calvario, cuando Cristo cayó, se
encontraba cerca uno de ellos más despiadado y ofensivo que los demás.
Cuando los soldados lograron levantar del suelo, al fin, al inmortal
moribundo, el citado agresor le propinó al Salvador un manotazo en un
hombro, gritándole, al mismo tiempo: "- ¡Arriba, arriba, y anda de
prisa!".
El Nazareno golpeado sacó fuerzas de flaqueza de su debilidad humana y
mirándole fijamente, pero sin acritud, le respondió:
- "Y tú andarás hasta que yo vuelva".
Y continúa la citada versión literaria, pero sin fundamento ni apoyo
bíblico, que aquel hombre anónimo se alejó de allí y, desde entonces,
recorre los caminos de la tierra sin parar más de tres días en un mismo
lugar, sin cansarse, sin poder morir hasta el final de los tiempos.
Se asegura, insiste el relato, que volvió a Jerusalén únicamente para
verla destruida como había pronosticado Cristo. La leyenda añade que
este judío errante anda descalzo, no tiene bolsa, pero se ignora de
dónde le vienen los dineros, aunque nunca le sobran. Si le entregan más
de lo que necesita, se lo da de limosna a los pobres. Su nombre más
conocido, y tiene muchos, es Ashaverus, "el hombre que ha rechazado a
Dios".
Este alguien anónimo anda errante aún, según la ya citada tradición, por
todos los países esperando el retorno de aquél a quien apartó de su
cuerpo con insultos, insolencias y empujones.
Pues bien, ese alguien anónimo está encarnado y simbolizado, según
algunas interpretaciones, por todos aquellos pueblos del mundo que han
sido obligados a dispersarse, fugitivos y errabundos, como rebaños
acosados por el fuego, por todas las tierras conocidas, sin sede
estable, sin reino ni país que puedan decir que son suyos; en todos los
confines, extranjeros y rechazados, pero quizás y paradójicamente,
posiblemente, inconsciente e involuntariamente, los mejores propagadores
y difusores de las esencias, los valores, doctrinas y dogmas de sus
añorados terruños, por todo el orbe, esperando un amanecer que les
devuelva sus despojos.
El judío errante no es, pues, un hombre empujado a andar por los
confines de la Tierra el perenne camino de los siglos, sino la
encarnación metafórico de las razas y pueblos que durante siglos y
siglos han sido vejados y perseguidos en todos aquellos lugares donde
han buscado cobijo y refugio y que espera la reducción y redención
de su marginación y la recuperación de su identidad como comunidades
humanas, para poder vivir una vida digna, en una tierra suya, que un día
se le arrebató injustamente y ahora reivindican para que se cumpla así
la Declaración Universal de los Derechos Humanos en este "Año
Internacional de la Familia Humana de los Pueblos".»
De: http://www.geocities.com/TheTropics/Cabana/5266/1994-101.htm
AHASVERUS E O GÊNIO Ao poeta e amigo J. Felizardo Junior
Sabes quem foi Ahasverus?... o precito,
O mísero Judeu, que tinha escrito
Na fronte o selo atroz!
Eterno viajor de eterna senda...
Espantado a fugir de tenda em tenda,
Fugindo embalde à vingadora voz!
Misérrimo! Correu o mundo inteiro,
E no mundo tão grande... o forasteiro
Não teve onde... pousar.
Co'a mão vazia viu a terra cheia.
O deserto negou-lhe o grão de areia,
A gota d'água rejeitou-lhe o mar.
D'Ásia as florestas lhe negaram sombra
A savana sem fim negou-lhe alfombra.
O chão negou-lhe o pó!...
Tabas, serralhos, tendas e solares...
Ninguém lhe abriu a porta de seus lares
E o triste seguiu só.
Viu povos de mil climas, viu mil raças,
E não pôde entre tantas populaças
Beijar uma só mão ...
Desde a virgem do Norte à de Sevilhas,
Desde a inglesa à crioula das Antilhas
Não teve um coração! ...
E caminhou!... E as tribos se afastavam
E as mulheres tremendo murmuravam
Com respeito e pavor.
Ai! Fazia tremer do vale à serra...
Ele que só pedia sobre a terra
Silêncio, paz e amor!
No entanto à noite, se o Hebreu passava,
Um murmúrio de inveja se elevava,
Desde a flor da campina ao colibri.
"Ele não morre", a multidão dizia...
E o precito consigo respondia:
"Ai! mas nunca vivi!"
O Gênio é como Ahasverus... solitário
A marchar, a marchar no itinerário
Sem termo do existir.
Invejado! a invejar os invejosos.
Vendo a sombra dos álamos frondosos...
E sempre a caminhar... sempre a seguir...
Pede u'a mão de amigo dão-lhe palmas:
Pede um beijo de amor e as outras almas
Fogem pasmas de si.
E o mísero de glória em glória corre...
Mas quando a terra diz: "Ele não morre"
Responde o desgraçado: "Eu não vivi!..."
(S. Paulo, Outubro de 1868)
De: http://www.geocities.com/SoHo/5941/ef-ahasv.htm
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Jew. Embracing a period of nearly XIX centuries. Now first revealed to,
and edited by David Hoffman_.
London, T. Bosworth, 1853-54, 3 v.
Note:
From v. 3: In consequence of the death of the author when the printing
had
advanced thus far, the completion of his plan was rendered impossible;
the
ms. being in a very imperfect state. This volume is therefore issued
to
complete the first series.
Jacques, Henry, 1886-.
_Marches du Juif-errant_.
Paris, Marechal, 1946, 190 p.
Kahre, Georg, 1899-?.
_Bror Ahasverus, roman_.
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wander until he comes again. With his travels, method of living, and a
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Oppeln, E. Franck, 1888.
Faq (preguntas frecuentes) sobre el Judío Errante (en inglés)
Fri, 12 Feb 1999 04:58:50 +0100
«All questions and answers taken from my research paper on this topic,
written
May 1998 for Dr. Lisi Oliver.
1. Who is the Wandering Jew?The Wandering Jew is the main character in an absorbing myth of the
Middle Ages which has persisted into the modern age. Supposedly he is
the man who offended the Son of God on his way to the crucifixion, and
was therefore cursed by Jesus to walk the earth alone until the world
ends. He's sort of a medieval Ancient Mariner or Flying Dutchman.
2. What is his name?
The Wandering Jew goes by a bewilderingly wide assortment of names. The
three most common appellations are Malchus, Cartaphilus and Ahasuerus
(or Ahasverus).
3. Where and how did the legend originate?
This is actually a really interesting subject in and of itself. The
first thing to know is that there are literally tons of literary
precedents to the Wandering Jew. However, he seems to have mainly
developed from the merging of two separate traditions. In one,
immortality is a blessing and a reward, but in the other, it is a curse
and punishment. The earlier of the two is the Christian story, Matthew
16:28, of the "disciple (traditionally John) to whom Jesus promised:
'There be some standing here, which shall not taste of death, till they
see the Son of man coming in his kingdom" (Bushnell, pg. 452 of Studies
in Philology, vol. 28, published 1931). The slightly later, but far more
influential, parallel to the story is the legend of a Roman man,
identified as Malchus, who struck Jesus in John 18:20-22 and thereafter
received exactly the same gift, but as a curse. G. K. Anderson mentions
that there is some question as to whether this is actually the same
Malchus whose ear was cut off in John 18:4-10, but he declines to answer
question positively. He does note, however, that "the inscrutable
process, known to folklorists as the law of transposition, decreed that
the two men should be identified as one" (Anderson, pg. 12 of The Legend
of the Wandering Jew.)
These two myths fused with numerous other legends, such as the Biblical
story of Cain and the Koran's tale of Sameri the Sameritan (if you
haven't read the Koran or don't remember, Sameri is the one who was
cursed by Moses to wander forever because he helped make the golden
calf). When all these tales coalesced, a singularly enduring myth, that
of the Wandering Jew, was formed.
4. What do the earliest accounts of the Wandering Jew say?
By the end of the thirteenth century, the Wandering Jew had taken on
most of his key characteristics. The story thereafter is essentially
very consistent - the Wandering Jew was condemned to roam the earth
until Judgment Day for having angered Jesus.
5. How did the Wandering Jew anger Jesus?
Two competing versions of the myth explain how he did it. In the first,
the Wandering Jew goes under the name Cartaphilus, a Roman gate-keeper
who:
"as Jesus was going out of the door, impiously struck Him on the back
with his hand, and said in mockery, 'Go quicker, Jesus, go quicker; why
do you loiter?' and Jesus looking back on him with a severe countenance
said, 'I am going, and you shall wait till I return.'" (quotation from
Baring-Gould, pgs 7-8).
This is the version recounted in the earliest extant mention of the
Wandering Jew in English, dating from 1228, and found in Roger of
Wendover's Flores Historiarum, the book of the chronicles of the Abbey
of St. Albans. A later European version (dating 1547) tells of a
sighting of the Wandering Jew, now named Ahasverus, who was originally a
shoe-maker. In this version, the Jew
"had lived in Jerusalem at the time of the crucifixion of Christ, whom
he had regarded as a deceiver of the people and a heretic . . . [On the
road to Calvary, Christ passed by Ahasverus' house and], bowed under the
weight of the heavy cross, He tried to rest a little, and stood still a
moment; but the shoe-maker, in zeal and rage, and for the sake of
obtaining credit among the other Jews, drove the Lord Christ forward and
told him to hasten on His way. Jesus . . . looked at him and said, 'I
shall stand and rest, but thou shalt go till the last day.'" (quoted by
Baring-Gould, pgs 14-15).
These two competing versions of the myth are the most common
explanations for how the Wandering Jew angered Jesus.
6. Where is the Wandering Jew found in classical literature?
You'll probably be surprised to find out that he's literally everywhere!
Besides having a home in many different medieval tales, the Wandering
Jew turns up in a poem by Percy Bysshe Shelley, in an 1828 manuscript by
Henry Neele, in 1846 in a piece by Nathaniel Hawthorne, and more. He's
in an 1876 story by George MacDonald, in a tale by Rudyard Kipling, and
stars in The Holy Cross by Eugene Field (the same guy who wrote several
great children's poems, like Wynken, Blynken, and Nod -- found in my
quotes file, letter F). Eugene Lee-Hamilton wrote of him, as did A. T.
Quiller-Couch, Bernard Capes, O.Henry (!), and John Galsworthy. He's in
gobs and gobs of other things, too. The ones I've listed are simply the
table of contents of the book Tales of the Wandering Jew.
7. What's this about the Wandering Jew in Chaucer?
Aha! This is a great topic for a research paper... How many of you have
read (and loved?) The Pardoner's Tale (for to read it is, of course, to
love it)? Well, do you remember that mysterious old man who directed the
three hapless way-goers to the treasure that would be their death? Well,
scholars have been trying for ages to figure out who the Old Man
(so-called because Chaucer gives him no name) is. They've linked him to
God, to the Devil, and to everyone in-between. And, it so happens that
Bernhard ten Brink, in 1893, ingeniously linked him to the Wandering
Jew. No one's proved beyond a shadow of a doubt that the Old Man is
either one thing or another, but it's quite an interesting conjecture
and definitely a fabulous paper to write.
8. Where is he found in modern literature?
Good question. He pops up quite a bit. It's amazing that this myth is so
gripping even today. I think it's because so many long for immortality,
so it's kind of neat to see someone who actually has it, and yet finds
it a burden and a curse. I've actually seen him in some mediocre
science-fiction, and my collection of Tales of the Wandering Jew says
you can find him in works by the following authors: Mike Resnick, Kim
Newman & Eugene Byrne, Geoffrey Farrington, Robert Irwin, Steve
Rasnic Tem, Ian McDonald (the only one I've actually heard of in my
readings unrelated to the W.J.), Pat Gray, Scott Edelman, Brian
Sableford, Barrington J. Bayley, and David Langford. Last but not least,
I've read a poem by Eloise Bibbs that deals with the Wandering Jew. I'm
sure he's in a lot of other places, too, so if you've seen him, do email
me and let me know!
This just in: Fellow Wandering Jew fan Walton Marsh sent me email saying
that the Wandering Jew figures in some science fiction by the definitely
not-mediocre Robert A. Heinlein. You may want to read some of the
stories about Lazarus Long, he says, including Time Enough for Love. I
know I'm going to try them!
9. Where has the Wandering Jew been heard in music?
First of all, I know there is at least part of one opera devoted to the
subject. Don't ask me for any details because I don't have them.
However, be assured that I'm digging into this and will post additional
information as I find it. If you already know the answers, stop smiling
in that smug way and email me about it :-)! I'm dying to know all I can.
And now, for the piece of info that makes my heart race just
thinking about it.... GUESS WHAT!!! A friend and I found the Wandering
Jew just a couple of weeks ago in a brand-new CD. It's by Lili Hayden
and the song is called "Real". I'm a putting a small clip of the section
(in a downloadable .wav file) where she mentions him online for your
listening pleasure. The lyrics go as follows: "I...I wanted out of my
skin. My colours I tried to hide. I am a Wandering Jew. I've yet to want
what is mine..." Wonderful, isn't it???
This just in: I just found a page of New European Operas, and one by
Robert Saxton is called The Wandering Jew!! Go check out the homepage
for more info -- looks like it might be pretty interesting.
10. Where can Cartophilus be seen in the movies?
And now we get to the section where I get to say "here's how I heard of
him in the first place!" Many people have heard of the Wandering Jew,
and it beats me how they first find out about him. I guess people just
stumble across him in their readings. Well, my introduction to the
subject wasn't quite so high-brow. I was watching an '80s movie starring
Demi Moore which was called The Seventh Sign. It's a good little movie,
if you feel like renting one tonight, about the apocalypse. Actually,
it's more than a good little movie. It's a damn good introduction to
Cartaphilus. I won't say any more for fear of giving away more of the
plot than I already have. Rent it -- I think you'll enjoy it. And feel
free to email me your opinions or relate other guest appearances in
other movies of our hero, the Wandering Jew.
11. Where is the Wandering Jew seen in art?
Good question. Cartaphilus pops up in art quite often. Unfortunately,
art isn't my area, so I can't be much of a guide at all to you in this
respect. I myself have only seen one representation of him in art,
though I am aware that there is much more out there. What I have seen
was wonderful, though. It's a series of etchings by Gustave Dore, the
great late 19th century artist, and they're truly spectacular. If
you want more info on the Wandering Jew in art, look at my "where to go
for more info" section -- those books should get you started on your
way.
12. Hey... isn't the Wandering Jew some kind of plant??
Yup... and that's not all. George K. Anderson, in his preface to The
Legend of the Wandering Jew, says that there's also "a card game,
apparently a kind of whist, called the Wanderng Jew, as well as a dice
game resembling backgammon or parchisi; there are Wandering Jew dolls,
puppets, and coins." He goes on to say that the Wandering Jew has been
all sorts of things, and has been found in all sorts of places (even in
America, in Boston, under the name Peter Rugg). And, just so you
don't think I don't know about it -- there's actually a female version,
too -- a "Wandering Jewess," though she is not nearly as common a motif
as is the Wandering Jew.
13. Where can I find the Wandering Jew online?
I've found a couple of sites, but not too much. There are two
encyclopedia entries out there about him, one at Encyclopedia.com,
another at the abridged edition of Encarta online. A really decent site
concerning the Romantic treatment of the legend is available, and you
can even get the entire manuscript of Mary Shelly's The
Mortal Immortal. There's a surprisingly informative page for the
creation of wandering gaming characters, too.
14. Where can I get more information on the Wandering Jew?
I'm so glad you asked. I would be thrilled to see other people paying
Ahasverus more heed! My feelings are this: you can't say you know much
about the Wandering Jew until you've read all of The Legend of the
Wandering Jew by George K. Anderson. This is why I say I don't know much
at all -- I haven't yet completed the book. It's a great book, don't get
me wrong, but I'll tell you one thing about it: it's an exhaustive,
comprehensive look at the Wandering Jew. Professor Anderson more than
knows his stuff -- he's the expert in the subject. Other good
books include Tales of the Wandering Jew, which is a collection of
stories edited by Brian Stableford, and also Sabine Baring-Gould's Myths
of the Middle Ages, which is an excellent book overall. Those three, at
least, you can get at Amazon.com. A fourth book, also very good but
definitely only for those who are quite serious about learning about the
Wandering Jew, is called The Wandering Jew: essays in the interpretation
of a Christian Legend and is available only at the Association of
University Press's Online Catalogue and maybe at your university
library.»
Citado por A.G.
Acabo de leerme la novela dicha,
cantico por leibowitz, que es una de las
obras catastrofistas posnucleares de los cincuenta, y alla sale
de cuando en cuando el judio, en su version "positiva",
lazaruz dice
llamarse, y cuenta que un dia le dijeron que esperara y eso hace,
esperar
a que vuelva el cristo.
El nombre completo aqui es Eleazar Benjamin Lazaruz
Martes, 09 de Marzo de 1999 09:05 a.m.
Mi madre acaba de regalarme dos
macetas de una planta rastrera y
resistente, perenne. Se llama judio errante. No tiene flores,
pero
cuelga desde las macetas formando una muralla de verdor.
Inaki
rivero@sol.unizar.es <rivero@sol.unizar.es>
Martes, 09 de Marzo de 1999 10:21 a.m.
Y ahora que lo pienso, el argumento
entero del judio es bastante original, no?
O por lo menos, la vez que lo discutimos en la lsita no fuimos
capaces de dar algun
motivo similar precristiano, ni siquiera romanodecadente. Ello
a pesar de que el
pueblo judio era ya errante milenios antes. Pero y si miramos
no judios? Parece que los dioses antiguos no consideraban el premio,
o castigo, de la espera eterna.