MAL FARIO, Maldiciones y malos aires

Me aclara Antonio Casares que el romaní es «lengua indoeuropea del grupo indio que se mantiene en mejor estado en los Balcanes y otras regiones europeas. La variedad española en general mantiene sólo partes del léxico; la morfología y la fonética son las del castellano».
Si es así, entonces sería interesante saber la etimología de FARIO. Porque así de primeras recuerda mucho al verbo latino fari, «hablar, decir».

Con lo que mal fario = mal decir = maldecir/maldición.
Es decir, que estaríamos de vuelta al uso mágico del lenguaje, por el cual, a hechura divina, basta decir algo para que se cumpla: es lo que García Calvo llama la modalidad de frase votiva, que incluye la bendición y la maldición.

Es curioso que hasta los más descreídos hacen uso de esta modalidad, en los frecuentes desahogos de cada quisque: desde el "maldita sea la hora en que me puse a intentar arreglar este enchufe" al "eso ni lo digas" (no vaya a contribuir a que se cumpla) o "ojalá -en origen 'quiera Alá'- te vaya bien en lo del trabajo".

Y eso sin entrar en las célebres 'maldiciones gitanas', siempre tan imaginativas, que solían regalar a los roñosos las lectoras quirománticas ambulantes: «mal cáncer te coma» y así. Ahí debe residir el mal fario.

A.G. 05/09/98


Alejandro (iba a decir Magno): Yo creo que te acercas mucho (por no atreverme a afirmar que das en el clavo) a la verdad etimológica, con esas deducciones que haces acerca del Mal Fario. Tienen mucho sentido, el sentido adecuado, y no creo que pertenezcan a la etimología popular. Ahora vuelvo a sentir la palabra "aletheia" en su sentido originario de desocultación, si no me equivoco.

Además, por añadidura, me has hecho sentir una emoción semejante (¿el entusiasmo?) a la que debían sentir los griegos ante la contemplación de los dioses, pues si es cierto lo que dice Tales no tendrían muchas dificultades para conseguirlo. ¡Qué nostalgia de la patria intelectual! ¡Qué envidia de los esclavos que escuchaban a Platón! Mejor esclavo griego que rey contemporáneo.
Felicitaciones y un saludo cordial. Antonio Casares


 

Está visto que hay libros que nunca se releen (o aun se hojean) sin toparse con asunto de provecho. Leo en la apasionante _Mitología ibérica. Cuentos y consejas de la vieja España_ de Constantino Cabal, Oviedo: GEA, 1993, pp. 43-5:
«Los portugueses dicen de este modo de las enfermedades que padecen:
-Son un aire... ¡Un ar as traz!
Y este 'ar' es 'ar da figuiera, ar do cisco, ar do postigo'... Y de una enfermedad dicen a veces:
-¡E'o ar do defuncto avo!
En Galicia es peligroso topar con el entierro de un amigo, porque hay la seguridad de que el muerto echará un aire con el fin de atraerse a quien lo topa. En Galicia, aún las dolencias proceden casi siempre de un 'mal aire'».

También es interesante saber que, según me señalaba Antonio Casares, el nombre del demon eúskaro Aide procede del castellano 'aire'. Tenemos pues toda una imaginación de 'los malos aires', aires podridos y difuntos que traen la enfermedad (de hecho, un mal aire virtual, si se acuerdan, casi nos deja sin Antonio Casares :-)), por contraposición a aquellos que dan nombre a la capital argentina o a esos otros que uno sale a tomar para refrescarse tras duros empeños (aunque no hay que olvidar que cuando alguien se pone pesado no es infrecuente tampoco «mandarle a tomar vientos»).

Y por cierto, ya puestos, ¿de dónde les vendrá el nombre a los deliciosos 'buñuelos de viento'? Hay otras metáforas reposteras, como las 'palmeras de chocolate', las 'cuñas' y hasta los 'huesos de santo' (luego decimos de la necrofilia mexicana...) que se entienden bien, pero ésta de los buñuelos me ha tenido siempre intrigado. "Prendido/ como el viento en un buñuelo", se llegaba a escribir por ahí.

A.G. 06/09/98


 

La MALARIA, o fiebre terciana o Cuartana (que le hizo perder a Espa#a la guerra contra USA por Cuba, se llama asi porque antes de saber que el Plasmodium malariae se transmitia por un mosquito (hembra) llamado Aedes aegiptii en Italia donde hay mucha, suponian que se contagiaba por el aire y por ello le llamaban Mal Aria de donde quedo MALARIA.

Fario: no es una expresion gitana, si bien se usa en Sevilla "mal fario" como sinonimo de "mal aguero" es una palabra de origen arabe (Fal = augurio, aguero).
Tomado del libro: El Polemico Dialecto Andaluz de Jose Maria Mena, (Catedratico de Fonetica; Academico Correspondiente de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia de Cordoba y de la Real Academia Hispanoamericana de Cadiz, Miembro del Instituto de Estudios Sevillanos) Ed. Plaza y Janes, 1986, Barcelona, Espa#a; ISBN 84 01 37238 0_saludos

Joaquin A. B. 07 y 08/09/98


> De: ANTONIO CASARES <vgarciaal@nexo.es>

> A: memoria@mekalist.com

> Asunto: MAL FARIO y BAJÍO

> Fecha: miércoles 9 de septiembre de 1998 13:28

>

> Parece que la palabra "fario" trae polémica lingüística. Yo creo que no

> sólo se usa en Sevilla, pues yo se la he oído hasta a José María García,

> es decir, su uso está bastante generalizado. Sobre que no es gitano y es
> árabe, conviene no olvidar que la palabra "gitano" viene de "egiptano" y
> que por lo tanto ambas culturas podían estar perfectamente en contacto.
> ¿Quién fue primero, el huevo o la gallina?

Esto de las etimologías es muy complicado y delicado. Yo, desde luego, no me la he sacado de la manga, pues la consulté en un diccionario que se supone serio. Habrá que darle más vueltas. No olvidéis que yo doy clase a los gitanos, aunque la filología no es su fuerte. De momento "achanto la muy", es decir, cierro la boca. Sería subyugante hacer un estudio de sus palabras, pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? Porque no les gusta demasiado que el payo entienda lo que dicen y más de uno ya me lo ha insinuado.

BAJÍO: Para el mal de ojo a las personas, los gitanos lo hacen con leer el "bajío", es decir, con una penetración visual lunática que les permite entrar en el mecanismo de su salud. Leo en un diccionaro caló-esoañol: Bají: profecía, buenaventura, suerte. Bajiar: profetizar, predecir.

Por ahora nada más. Saludos cordiales Antonio Casares 09/09/98