4 esquinas, 4 pilares

Creo que este va camino de ser uno de los debates más prolongados dentro
de la lista, así que merece, y a lo mejor alguien lo agradece, un breve
resumen. La cosa comenzaba con un mensaje de Juan M. Haya (#7457) el 30
de mayo: el punto de partida es el artículo
de J. M. Pedrosa, memoriero de pro, sobre esta oración, incluido en el
libro Las Dos Sirenas y otros Estudios de la Literatura Tradicional.

La verdad es que sería bueno, puesto que el libro es de difícil acceso
para casi todos, compartir en la lista el texto completo del estudio,
pues estoy seguro de que contiene mucho material interesante. Desde aquí
le pido a Pepe que, si no hay mucho inconveniente por problemas de
copyright o similares, nos lo envíe.

Juan daba este texto de partida:

Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
y cuatro angelitos
que me acompañan.

y sugiere las siguientes variantes, estudiadas por Pedrosa:

a) Cuatro pilares...
b) Cuatro esquinitas...
c) Cuatro cantones...
d) Cuatro cantos...
e) Cuatro pies...
f) Cuatro bolos...
g) [Número variable de ángeles < (cuatro angelitos)]
h) Versiones paródicas, etc.

Desde entonces, se han aportado las siguientes, que ordeno por
semejanzas, de las versiones más breves a las más extensas, indicando
quién la envió y el número del mensaje (tal como aparecen numerados en
http://www.egroups.com/message/memoria/). Regularizo los cortes de
verso, que en algún punto son, no obstante, dudosos:

1a. Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
me la guardan.

(Francesc, #7458)

1b. Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
que me la guardan.

(Alejandro G., #7461)

2. Cuatro esquinitas
tiene mi cama
cuatro angelitos
que la acompañan.
Dos a los pies
Dos a la cabecera
Y la Virgen María
por Compañera,
que me dice:
Duerme y Reposa,
que yo te cuidare
de las malas cosas.

(Lorenzo, #7460)

3a. Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
que me la guardan.
Lucas y Marcos,
Juan y Mateo,
y la Virgen
Santísima en el medio.

(Tiresias, #7462)

3b. Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
que me la guardan.
Lucas y Marcos,
Juan y Mateo,
y la Virgen
María en el medio.
Posa María.
Pósate y hazme compañía
durante la noche
y durante el día.

(Joaquín, #7467)

4. Santa Mónica bendita,
madre de San Agustín,
dame tu bendición,
que ya me voy a dormir;
persígname con los clavos,
abrázame con la cruz,
que en el corazón
llevo a mi amadísimo Jesús.
Cuatro esquinas
tiene mi cama,
cuatro ángeles
me la están velando.
Aquí San Pedro,
aquí San Pablo,
aquí la Virgen,
y aquí nuestro Amo.

(Rodolfo, #7470)

 

Desde el punto de vista de la interpretación de la oración, abre fuego
Francesc (#7478): «Lo de las cuatro esquinitas y los cuatro ángeles no
me parece que tenga mucho misterio. Para mí, las cuatro esquinitas son
las cuatro partes del mundo y sus guardianes, ya sea en forma de
ángeles, de evangelistas o de demonios, creo que se pueden encontrar en
muchas religiones y mitologías. Me sorprende más que en el centro haya
una mujer y que esa mujer sea, o bien una virgen (como en la versión que
se ha enviado a la lista) o bien lo opuesto, una prostituta (en el
refrán que no he querido repetir, pero que seguro que muchos conocéis y
cuyo parecido con la copla anterior me parece que no puede ser casual).
Parece razonable que en el centro del mundo tenga que haber algo o
alguien, pero ¿por qué una mujer? ¿y por qué una virgen o una
prostituta? Una posibilidad que se me ocurre es que el centro del mundo
es el lugar donde se genera todo (como la fuente que hay en el centro
del paraíso y de la que surgen los cuatro ríos del mundo de los que
habíamos hablado alguna vez) y que es razonable que la generación se
atribuya a una mujer y que ésta esté dotada de unos caracteres sexuales
extremos (en uno o en otro sentido).»

Lorenzo (#7486) sugirió un paralelismo con el arcano mayor 21 del Tarot,
«El Mundo», tal como aparece en el tarot de Marsella.

La conversación, álgida entre el 30 de mayo el 1 de junio, parece
haberse terminado, pero el 11 de septiembre la retoma Al. Rivero. Rivero
(#8194) propone una versión que no sé si es tradicional o es un cruce
hipotético entre dos oraciones que tienen en común el juego con el
cuatro:

Cuatro esquinitas
tiene mi cama
cuatro angelitos
que me la guardan.
Con Dios me acuesto,
con Dios me levanto,
con la virgen María
y el Espíritu Santo.

En la segunda ronda del debate, que va del 11 de sep. hasta ahora, no se
aportan nuevas versiones hispánicas de la oración, pero se hace
referencia a variantes no hispánicas de la misma. Así, escribe Rivero
(#8209): «La versión hebrea pone en medio a "la presencia de Dios"; pero
otras versiones paganas ponen a la luna». (Estaría bien, tocayo, que
enviases el texto de estas versiones).

 

En gran medida, las aportaciones siguientes no se refieren a la oración
en sí, sino a las tradiciones sobre tétradas angélicas o divinas y
divisiones cuaternarias del espacio:

1. Gharlhahath (#8243) cita la expresión «no vamos a esperar a las
cuatro esquinas de la justicia», que aparece en Conan Doyle. Rivero
(#8260) sugiere que sería mejor traducir «no tenemos que permanecer
entre las cuatro esquinas de la ley», aunque también registra la
expresión «los cuatro pilares de la justicia» [cf. las variantes a/ de
las que habla Pedrosa, que comienzan «cuatro pilares...»]. Chema (en
bienvenidísima reaparición, desde aquí un abrazo) (#8272) aporta esta
información, que parece desde luego muy pertinente: «en mi tierra
(Pirineos de Aragón, España) los "cuatro pilares" llaman a unas
primitivas construcciones de piedra en forma de templetes,
excepcionalmente adosados a torres de algunas iglesias de pueblos,
normalmente construidos en alto, y con funciones rituales encaminadas a
alejar las tormentas, las bruxas y los malos espíritus. Otro nombre que
recibe (con variantes según zonas) es esconchuradero, esconxuradero o
esconjuradero. Se trata de una bóveda de cañón sostenida por cuatro
arcos con sus respectivas columnas. Los vanos suelen estar abiertos a
los cuatro puntos cardinales. Dentro del esconchuradero se metía el
mosén (el cura), o, cuando no lo había, uno cualquiera del pueblo, y
recitaba las oraciones e imprecaciones adecuadas, mientras echaba el
agua bendita».

[Chema: ¿se sabe cuáles son esas oraciones e imprecaciones? ¿Se dirige
el mosén ritualmente a cada una de las esquinas o pilares?].

2. Carlos (#8303) entra de lleno en la angeología judía: «Dice la
tradición Judeo-Cristiana, sobre todo en su parte Judaica, que son tres
ángeles protectores los que hay destinados a cada ser humano, pero en
algunos casos muy especiales se designa otro extra si el destinatario
tiene alguna misión importante que desarrollar en su existencia. Cuatro
Ángeles, como en el Caso de los que [han] alcanzado el estado Crístico,
encarnan, como seria Anfión, Abel, Moisés, Krishna, Jesús, etc. Los Tres
ángeles normales se encargan uno del físico, otro del emocional y otro
del mental de su guardado. Esto se puede encontrar en el Sepher ha
Zohar, en algunos Misdrash y en algunas Haggadas».

[Entonces cabe deducir que la oración no tiene relación con esta
tradición judía de la que habla Carlos, o se aparta de ella, pues no se
refiere a héroes o individuos excepcionales, sino que está a disposición
de cualquier fiel, y parte de la división cuaternaria del espacio. Con
respecto a la división en tres planos, físico/emocional y mental, véanse
mis reservas en #8248.]

3. Víctor (8273) sugiere, a partir de su lectura de _Mitos, ritos y
símbolos_ de Jean Hani (Ed. Olañeta, Palma de Mallorca, 1999), una
relación entre las cuatro partes del mundo y la cruz (que posee un
cuadro interior y se prolonga en cuatro direcciones: inscrita en un
cuadrado, una cruz hace cuatro cuadrantes, ¿no?). Así, en la cosmovisión
de los bantúes (si la entiendo bien) hay un eje vertical (axis mundi)
que une la tierra con el cielo, y un eje horizontal: ambos ejes se
cruzan en la Vía Láctea, y los lados del eje horizontal (izquierda y
derecha) corresponden a las almas condenadas y salvas (supongo que
respectivamente: el ala izquierda a los malos, como siempre...).

Desde ese punto de vista, la figura de Cristo crucificado puede
efectivamente entenderse como una imago mundi, un esquema del mundo
dividido en cuatro partes. Clemente de Alejandría hace de Dios (¿Padre?
¿Trino?) el corazón del mundo, del que emanan seis direcciones (no
cuatro): arriba, abajo, derecha, izquierda, delante, detrás. Si se
hubiera partido de aquí, con el durmiente en lugar de Dios, tendríamos
oraciones con seis ángeles...

4. Tiresias (#8277) vuelve sobre los cuatro pilares, que como vimos
aparecían a veces en lugar de las cuatro esquinitas en algunas versiones
del conjuro. Indica que los cuatro pilares, en relación con los cuatro
puntos cardinales, aparecen ya en la cosmovisión egipcia (_Libro de los
muertos_, pág. cxii de la ed. inglesa de Budge), relacionados con el
dios Shu. Estos cuatro pilares de Shu se identificaban con los Hijos de
Horus, también cuatro. Puesto que Shu estaba casado con una diosa
identificada con Maat, diosa de la justicia, es sugerente que se hable
de "los cuatro pilares de la justicia".

En otro mensaje (#8266) nos ofrece más datos sobre los cuatro hijos de
Horus, y sobre otras tétradas importantes de la religión egipcia:

«Los Cuatro Hijos de Horus, _protectores_ de los cuatro órganos
principales del cuerpo y custodiados a su vez por cuatro divinidades
protectoras femeninas son:

IMSET, con cabeza humana, que protege el hígado y se encuentra bajo la
custodia de Isis, al Oeste.

HAPI, con cabeza de babuino, que protege los pulmones y se encuentra
bajo la custodia de Neftis, al Oriente.

DUA-MUT-F, con cabeza de chacal, que protege el estómago y se encuentra
bajo la custodia de Neith, al Norte.

KEBEHSENUF, con cabeza de halcón, es protector de los intestinos y se
encuentra custodiado por Selket -diosa escorpión-, al Sur.

-Ver Texto de la Pirámides, 1255-
_____________________________________

La Casa de la Vida está en Abidos, compuesta por cuatro cuerpos: Isis a
un lado, Neftis a otro, Horus en el tercero y Thot en el cuarto. Estos
son los cuatro rincones. Geb es la tierra, Nut el cielo. El Gran Dios
Oculto descansa en el interior.

A continuación, el papiro describe las cuatro puertas que se abren a los
cuatro puntos cardinales, y la orientación general del edificio se
corresponde con la Sala de Oro de la tumba de Tut-Ankh-Amon, donde las
divinidades femeninas se agrupan por parejas :

Isis y Neftis en los extremos próximos a los hombros, y Selket y Neith
junto a los pies, correctamente alineadas en el eje norte-sur.

-Ver Papiro Salt, 825 VI, 6-9-»

[Tiresias: ¿Qué relación hay entre estas dos tétradas (la formada por
los cuatro hijos de Horus y sus diosas correspondientes y la integrada
por Isis/Neftis/Horus/Thot? La descripción de la Casa de la Vida, al
añadir a Geb (abajo) y Nut (arriba) sugiere las seis direcciones que
indicaba Clemente de Alejandría. El juego a seis (arriba, abajo,
delante, detrás, derecha, izquierda) y el juego a cuatro (norte, sur,
este, oeste: cuatro partes del cuerpo) no terminan de encajar, o exigen
más explicación.]

 

En fin: mi impresión es que el juego espacial con el cuatro (cuatro
esquinas, cuatro partes del mundo, cuatro signos cardinales) es sin duda
antiguo, y puede haber surgido en varios sitios a la vez (no es preciso
pensar en una tradición ininterrumpida de conocimiento especializado:
hacer un cuadro y partirlo en cuatro se le ocurre a cualquiera). En la
oración que nos ocupa (de la que partimos y a la que deberíamos volver
siempre, so pena de perdernos en ocurrencias dispersas), se parte de un
objeto rectangular (la cama) que en sí tiene cuatro esquinas, pero está
claro que está a la mano poner en serie esas cuatro esquinas con cuatro
partes del mundo, cuatro puntos cardinales, etc.

En clave más frívola, es curioso que en una película tan tonta como _El
quinto elemento_ que echaron ayer o anteayer en la tele local española,
se juega con esto del cuadrado protegido por los cuatro Elementos, y en
cuyo centro hay una presencia femenina divina. Es evidente que las
formas de lo imaginario son, si no limitadas, recurrentes...

Un saludo

Al.