SACRIFICIOS HUMANOS - INMOLACIONES

 By Joaquin Leoni Monday, July 20, 1998 03:05 PM PST

1. Propone que, en el pensamiento andino, para abrir un camino es necesario es necesario sacrificar antes vidas humanas a los apus protectores de las montaqas. En realidad los pagos a la tierra (pagapus) nunca han sido en vidas humanas sino en alimento, bebida y hojas de coca. Lo que si es cierto es que en relatos de pishtacos se encuentra la historia de ingenieros que para hacer mas fuerte el camino o el puente quisieron incluir humanos en sus cimientos. Pero normalmente se quedaron en el querer y no en el hacer.

Estimado Daniel:

En La Paz, sede de gobierno de Bolivia, la tradicisn aymara esta aun presente en las actividades urbanas cotidianas. La ciudad presenta, como la mayorma de los pamses andinos, un contraste evidente entre un mundo que fue subyugado muchos siglos antes y otro que pretende construir una modernidad urbana en base a la economia de libre mercado.

En aquel sector, que representa a la mayoria de la poblacion boliviana las tradiciones precolombinas se han mantenido casi intactas, entre ellas, la que Vargas Llosa hace mencion. La tradicion en realidad consiste en el sacrificio de un ser vivo en el momento de la Ch'alla de la construccion. Generalmente se utiliza para este fin una llama, un cordero e inclusive perros de la calle.
Hace aproximadamente dos anios atras, el diario pacenio "Presencia", realizo una investigacion sobre este asunto y se encontro con que los sacrificios humanos en este tipo de acontecimientos era comun y corriente. Existe en la misma ciudad un grupo de personas que se les conoce con el nombre de "aparapitas" a quienes el escritor boliviano Jaime Saenz consideraba como verdaderos seres miticos.

Este grupo son los indigentes de la calle que consumen alcohol puro con fines autodesctructivos. Cada dia, los carros basureros se encuentran con por lo menos dos aparapitas muertos en la calle. La Investigación de Presencia concluyo con que los seres humanos utilizados para dichos sacrificios era los mencionados aparapitas.

Para saber mas sobre los aparapitas les aconsejo leer el libro "Imágenes Paceqas" del escritor Jaime Saenz.

Un cordial saludo a todos

Joaquin Leoni

 


By Msc. Hugo Trigoso Avilés Monday July 20, 1998 04:31 PM PST

 

Joaquin:

Gracias por tu aporte, realmente interesante.

En primer lugar porque prefiero creer que MVLl lo que ha hecho es mesclar mitos y no sólo tomar una actitud pro-militar. Es bueno poder pensar bien de la gente.

En segundo lugar por el asunto este de la muerte de los perros. Sigo creyendo que los sacrificios humanos reales son una exepción en el mundo andino. La norma sería poder pasar esta responsabilidad a un animal. No se si en Bolivia haya la curación por el cuy? Aquí te pasan un cuy por todo el cuerpo y luego lo abren. El cuy ha tomado tu enfermedad y se puede saber entonces con precisión cuál es (o cuál era ya que si no es muy grave el cuy la coje toda). Igualmente el ser humano podría ser reemplazado en los sacrificios a la pachamama.

En tercer lugar por lo de los aparapitas. Qué otras cosas se dice de ellos? Son por lo visto seres marginales. Funcionan como asustachicos? En cuarto lugar por la bibliografía
Y además, y no es la última razón, por el gusto de conocerte.

Daniel Mathews


By Joaquin Leoni Tuesday July 21, 1998 02:08 PM PST

 

Estimados Daniel y la demás gente :

Sobre los aparapitas podríamos hablar bastante. En primer lugar no son asustachicos, por el contrario, son seres humanos de carne y hueso. Son personas que se dedican a trabajar llevando cargas pesadas; de ahí el vocablo aymara
"aparapita" que significa "cargando".

Fue el escritor Jaime Saenz quien les dio el carácter de seres míticos. En primer lugar habría que mencionar que su indumentaria esta hecha de todo tipo de basuras, desde gomas, latas de conserva y ropa vieja, por lo que su apariencia ya es singular frente a los ojos de la sociedad.

Otra de sus características fundamentales es que nadie sabe de donde son o de donde vienen, inclusive una vez que se los ve en las calles, desaparecen sin dejar rastro.

En las zonas suburbanas de la ciudad de La Paz existe un local denominado "El Averno". Segun Saenz los aparapitas que decidieron no vivir mas se reunen en este local. Al fondo y clandestinamente, el local cuenta con varios compartimientos hechos de calamina en los que el aparapita entra y se encuentra con una lata de alcohol de quemar. Una vez adentro sus companeros lo encierran con una cadena al rededor del compartimiento y por mas que grite, ruegue o llore, jamas se abrira la puerta del compartimiento. La unica salida que tiene es consumir la lata de alcohol y dejarse llevar por la muerte.

Jaime Seanz tuvo un etapa de vida con ellos y murio enfermo de delirium tremens.

Considero a los aparapitas como verdaderos personajes del folklore urbano de Bolivia. Su vida y sumuerte forman parte de una sociedad oprimida que quiere una liberacion de sus opresores.

Los saluda atentamente a todos.

Joaquin Lleoni