LLEGADA DE LOS INMIGRANTES. Historia de mis bisabuelos

Texto:

Mis bisabuelos, Joaquín y Antonia, vivían en España, y como allí no les iba bien económicamente decidieron viajar a Argentina. Primero viajó Joaquín, con siete personas más, al desembarcar en Argentina, sacó pasaje para el tren y al ser consultado en boletería hacia dónde viajaba, él expresó:
-"Donde termina el ferrocarril."

Fue así que por el ramal de Monte Comán llegó a San Rafael, allí trabajó construyendo vías, como peón de chacra, y en otros trabajos que se presentaban. Dos años más tarde le envió dinero a Antonia, quien viajó con su padre y los tres niños. Luego de veinte días de viaje llegaron a Argentina y tomaron el tren hacia San Rafael.

Una vez ubicados en una finca de los alrededores, esperaron seis meses hasta que levantaron la cosecha de unos viñedos en que trabajaba Joaquín, y con un poco de dinero que allí juntaron, partieron hacia nuevos rumbos, tres familias en dos carros. Al cabo de tres días de viaje llegaron a General Alvear. Debían dirigirse a la finca "Las Palmas" de Guillermo Bayne, que quedaba a unos 12 km de distancia, pero antes de partir pasaron por un almacén a comprar provisiones(...) Todo era monte. Se desató un temporal de tres días y no tenían dónde guarecerse.

Pasada la lluvias hicieron una armazón de alambre y colgaron zampas y pichanas a modo de paredes. Las viviendas estaban dispuestas una a continuación de la otra y compartían una misma galería, podemos tener una idea de cómo eran las viviendas, contando la siguiente anécdota. Las mujeres habían conseguido tres cebollas que replantaron y cada tanto le recortaban una hoja para hacer la sopa. El techo de las chozas era de ramas secas y jarillas, las vinchucas pululaban por todos lados, tanto que por las noches debían dejar el candil encendido para que no bajaran tantas a la vez.

A pesar de la miseria en que vivían, hay que resaltar la mentalidad progresista y de trabajo demostrada en la búsqueda de un mejor modo de vida para su familia. Si bien cuando llegaron, se encontraron con un monte, al cabo de siete años lo habían transformado en 10 hectáreas de viña, que había alineado Juan con sólo nueve años de edad. El amor y apego a esta tierra era tal que Joaquín comentaba:
-"Si alguna vez me pierdo, no me busquen en España, porque allí no vuelvo."

Luego compraron una finca de 5 has. pero ésta se les inundó y la perdieron. Nuevamente tuvieron que trabajar como contratistas, trasladándose al distrito de Bowen hasta que levantaron una casa en aquel pueblo. Luego de vivir siete años allí se compraron una finca construyendo su casa, donde actualmente reside Eusebio Piedrafita. Joaquín y Antonia tuvieron 11 hijos. Joaquín falleció el 24 de mayo de 1964, a los 87 años.

Antonia falleció cinco meses después a los 82 años y fue a reencontrarse con el hombre que amó y compartió la mayor parte de su vida, esa vida aventurera, azarosa, con momentos desesperados en que parecía que las penurias y desesperanzas eran más fuertes que ellos.-


Fuente: Mi comunidad como museo viviente, MENDOZA.

Aportado por: VANINA ELIZABETH NIETO, Año 1988-1992.
Entidad Infor.: Esc. Nacional de Comercio
Localidad: GENERAL ALVEAR (Mendoza - Ar)


Publicado en:
ROMANI, Rubén Darío (comp.) Mi comunidad como museo viviente. Ediciones Culturales de Mendoza, MENDOZA, 1992, 147 págs.

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